Argentina vuelve al confinamiento y a fase 1

Vacuna rusa llegando a Argentina. Twitter.
Vacuna rusa llegando a Argentina. / Twitter.

Argentina padece una crítica situación sanitaria, donde existen más de 150 casos por cada cien mil habitantes y la ocupación de las camas de terapia intensiva tiene un promedio del 72,6%.

Argentina vuelve al confinamiento y a fase 1

En mi último artículo publicado en MUNDIARIO, puse en consideración que las mutaciones virales traen consecuencias inconmensurables, por lo que si no lográbamos cortar el ciclo epidemiológico la pandemia podría ser incontrolable o prolongarse en el tiempo, hasta transformarse en un virus endémico con el que tendremos que convivir; incluso puse en valor lo que sucede en Argentina donde en la segunda ola el promedio de edad de los pacientes internados es de 53 años, mientras que en la primera ola fue de 70 años. También, había explicado como surgen las nuevas variantes y/o las cepas virales, que es lo que podemos hacer para evitar el surgimiento de estas, y poniendo como ejemplo lo que sucede en Argentina y en la India subrayaba que no debíamos bajar la guardia, porque de lo contrario llegaríamos a un escenario critico donde las mutaciones llevarían al colapso del sistema de salud.

Dentro de la denominada segunda ola, producida por este coronavirus,  expliqué el surgimiento de la cepa de Manaos, o la de Brasil, que por ser un país limítrofe es la variante que principalmente ha ingresado y que afecta a personas más jóvenes, ya que presentan un ambiente más favorable para su desarrollo, y que está ocurriendo en algunas provincias de Argentina con resultados que hasta el momento nos hacen ubicar dentro de los países que peor hemos manejado la pandemia. Esta cepa, entre algunos datos, es 2,5 veces más contagiosa que la cepa original, tiene una alta capacidad de reinfectar a las personas, en una proporción que puede llegar al 65 % y el 66,12 % de los pacientes que son positivos tienen entre 19 y 49 años (un hecho que en la primera ola no sucedió). Además, había sugerido que esta cepa, junto a la británica, que también ha ingresado al país, aunque en una menor proporción, junto a otras variantes circulantes, podrían generar nuevas variantes u otra cepa más letal, por lo que es importante cortar el circuito de contagios con el fin de evitar males mayores.

Si retomamos el caso de Argentina, donde las estadísticas nos muestran como uno de los países que peor hemos manejado la pandemia, verificando algunos números simples, estos me indican que el país sigue ubicándose en el cuarto lugar en cuanto a la cantidad de muertos en el mundo, después de la India, Brasil y Estados Unidos (ayer superó al país del norte en más de 50 muertos); además, y como es previsible de acuerdo a lo ya explicado, está bajando la edad de las personas internadas en cuidados intensivos así como el promedio de edad de los fallecidos; según un estudio publicado, a mediados de abril, por la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) reveló que la edad de los internados oscila entre los 45 y 61 años, siendo el  promedio de edad de 53 años, mientras que en 2020 el promedio era de 70 años; por ejemplo, en enero, los menores de 50 años representaban el 10% de los internados en cuidados especiales, y actualmente ese porcentaje superó el 21%; es decir, es más del doble.

Con estos datos (donde además  existen más de 150 casos por cada cien mil habitantes y la ocupación de las camas de terapia intensiva a nivel nacional tiene un promedio del 72,6%), a los que le han sumado la evidencia científica nacional e internacional, en relación a las condiciones de mayor riesgo de enfermar de forma grave o morir por la Covid-19 y a las estrategias que adoptan otros países, el Ministerio de Salud de la Nación amplió la población objetivo a vacunar; es decir, a partir de la recomendación de la Comisión Nacional de Inmunizaciones se incorporó a pacientes oncológicos, a las personas con tuberculosis activa y a aquellos que padecen discapacidad intelectual y del desarrollo, incluyendo Síndrome de Down.


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Teniendo en cuenta estas evidencias que hacen a un escenario crítico, el presidente de la Nación Argentina, Alberto Fernández, anunció una serie de restricciones para los próximos 9 días, y que comenzarán a aplicarse desde el sábado 22 de mayo para el Área Metropolitana de Buenos Aires y el resto del país; "estamos atravesando el peor momento de la pandemia y estamos teniendo la mayor cantidad de infectados y de fallecidos; este no es el momento para las especulaciones, es cuando debemos unirnos para superar esta catástrofe que azota a la humanidad. Cada contagio debe dolernos, cada muerte debe conmovernos" fueron algunas de las expresiones del máximo mandatario argentino en un vídeo grabado y emitido desde el Salón del Bicentenario, en la Casa Rosada.

 Alberto Fernández, presidente de Argentina. RR SS.

 Alberto Fernández, presidente de Argentina. / RR SS.

Dentro de las medidas restrictivas, se destacan:

> La suspensión de las actividades sociales, económicas, educativas, religiosas y deportivas en forma presencial (aunque posteriormente al mensaje presidencial, la AFA -Asociación del Fútbol Argentino- decidió suspender las semifinales y finales del torneo local y las competencias del Ascenso).

> Estarán habilitados los comercios esenciales, los comercios con envío a domicilio y para llevar.

> Sólo se podrá circular en las cercanías del domicilio, entre las 6:00 de la mañana y las 18:00 horas, o por razones especialmente autorizadas.

> La medida dura 9 días y solo involucra 3 días hábiles (el 24 y 25 de mayo son feriados).

<p>Hoy Argentina está peor que la India, comparado por millón de habitantes. La Nacion. Agencias Reuters y AFP</p>

Hoy Argentina está peor que la India, comparado por millón de habitantes. / The New York Times.

A la vez, es importante subrayar que, a pesar de estas últimas recomendaciones y medidas restrictivas, las cuales surgen con el fin de disminuir el riesgo aumentado de enfermedad grave o de morir por la Covid-19, debemos seguir sosteniendo, a conciencia, las medidas higiénico-sanitarias ya aprendidas, como es el lavado de manos con agua y jabón o el uso de alcohol en gel, no compartir el mate ni la vajilla, uso correcto del tapa nariz-boca, toser y estornudar en el pliegue del codo, no tocarte la cara (ojos, nariz y boca), mantener la distancia social de 2 a 3 metros, reducir el número de personas en circulación, mantener una ventilación cruzada y constante o ventilar cada una hora; y en caso de tener síntomas, aíslate y llama al médico. @mundiario

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