Argentina decidió un toque de queda sanitario

Alberto Fernández y Ginés González García, ministro de Salud.
Alberto Fernández y Ginés González García, ministro de Salud.

Con estas determinaciones, los mandatarios tendrán las herramientas jurídicas para cuidar la salud de su población así como tratar de evitar que se vea afectado el lento proceso de recuperación económica.

Argentina decidió un toque de queda sanitario

El gran enigma de la medicina actual es conocer ¿Por qué los seres humanos parecen jugar a la ruleta rusa con un virus que ha matado a casi dos millones de personas en un año y cuya letalidad es del 2,15%?.

En Argentina, por distintos motivos y muy especialmente en la esfera social, ya sea por descuidos, por hartazgo, por desconocer el alto riesgo, por lo económico,  por las fiestas, por las reuniones, por las manifestaciones, por el velorio de Maradona, por los fines de semana largos,  porque piensan o están convencidos que con la vacuna la pandemia finaliza, como en un acto de magia, se ha perdido una oportunidad, quizás única, de evitar males mayores; y esto se observa claramente en que la curva de casos comenzó a aumentar exponencialmente, lo que ha llevado a que el sector político (bajo sugerencias de los científicos) traten de evitar que aquella se transforme en vertical, lo que implicaría nuevamente el colapso del sistema de salud y, paralelamente, la economía del país, la cual comenzaba a mostrar índices de recuperación (ya sabemos que el aumento de casos del coronavirus termina sacudiendo  fuertemente a la salud y a la economía). Sin lugar a dudas que la incipiente recuperación de la economía argentina se verá nuevamente afectada, y esta vez la culpa no es de los políticos sino de un comportamiento rebelde, obstinado, sin empatía y propio de la ignorancia de ciertos sectores del país; allí radica la decisión de un toque de queda sanitario con restricciones de horarios y el cierre de fronteras.

A pesar del conocimiento adquirido sobre como manejar a este coronavirus, la gran paradoja o el verdadero enigma es el comportamiento de las personas, las cuales en un momento dado se hartan y dejan todo al libre albedrío o que Dios decida por ellos, aunque luego llegan los arrepentimientos, el dolor e irremediablemente la angustia, ya que esas personas jóvenes que son las menos afectadas tienen padres o abuelos que si son  afectados, dejando secuelas o incluso trayendo con ellos la muerte.

La COVID-19 es una enfermedad que es muy difícil de diagnosticar, ya que tiene una amplia variedad de síntomas que la llevan a ser confundida con otras infecciones respiratorias agudas;  tampoco se sabe mucho sobre las secuelas o porque afecta de manera diferente a las personas, donde muchas de ellas presentan una signo-sintomatología de moderada a grave; otro dato importante es que no hay certezas sobre el período que duran los anticuerpos una vez contagiados o por cuánto tiempo tendremos inmunidad tras recibir la vacuna; esto implica que en nuestro futuro se vislumbra una convivencia virus-humano y un  largo camino de vacunaciones contra el SARS-CoV-2.

Por lo expresado, especialmente en lo que se refiere al comportamiento en la esfera social, el gobierno presidido por Alberto Fernández  anunció  una serie de acciones y medidas para detener la anticipada segunda ola de contagios, mientras comienzan a realizarse nuevos vuelos para traer los lotes faltantes de la vacuna rusa Sputnik V.

El decreto firmado es una "recomendación" que se aplicará en todo el territorio nacional, y permitirá a los gobernadores y al jefe de gobierno porteño determinar e implementar medidas según sea su realidad epidemiológica, esto incluye la restricción nocturna, entre las 23 y las 6 horas, durante 14 días (luego será evaluada la continuidad). Entre otras medidas, se exigirá en los vuelos de cabotaje la presentación de un test de PCR con el fin de evitar la propagación entre las provincias; las fronteras del país permanecerán abiertas para los ciudadanos argentinos que necesiten regresar al país y el transporte público volverá a ser de uso exclusivo de los trabajadores esenciales, para quienes no aplicarán las restricciones de circulación nocturna (si deberán portar un permiso especial que se gestiona a través de la aplicación Cuidar o en la web argentina.gob.ar). En cuanto a los vuelos internacionales, en principio, se reducirán en un 30%, tal como lo informaran desde el Ministerio de Transporte que lo conduce Mario Meoni.  

Con estas determinaciones, los mandatarios tendrán las herramientas jurídicas para cuidar la salud de su población así como tratar de evitar que se vea afectado el lento proceso de recuperación económica.

A modo de un pensamiento personal reitero que "el comportamiento de los seres humanos nos muestra que la historia siempre se repite, aunque lo que esté en juego sea la salud". @mundiario

Fuente: Boletín Oficial de la República Argentina. Emergencia pública.

Argentina decidió un toque de queda sanitario
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