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La anestesia general secuestra los circuitos de sueño para hacernos dormir

Después de 170 años, nadie estaba seguro de cuál era el papel del anestésico en el cerebro.

La anestesia general secuestra los circuitos de sueño para hacernos dormir
Anestesia general. / RRSS.
Anestesia general. / RRSS.

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Sara Rada

Sara Rada

La autora, SARA RADA, es colaboradora de MUNDIARIO. Comunicadora social venezolana, ejerce como redactora creativa y productora audiovisual en distintos medios digitales internacionales. @mundiario

Los investigadores han descubierto que la anestesia general induce a la inconsciencia al secuestrar los circuitos neuronales que nos hacen dormir. El equipo de la Universidad de Duke rastreó dicho circuito neural hasta un grupo de células en la base del cerebro responsable de producir hormonas para regular las funciones corporales, el estado de ánimo y el sueño. El hallazgo podría conducir a mejores medicamentos capaces de dormir a las personas con menos efectos secundarios.

El descubrimiento de la anestesia general hace 170 años fue un milagro médico que permitió que millones de pacientes se sometieran a cirugías invasivas sin dolor. Sin embargo, a pesar de décadas de investigación, los científicos aún no entienden por qué funciona la anestesia general.

Desde que el primer paciente fue sometido a anestesia general en 1846, los científicos han estado tratando de averiguar exactamente cómo funciona. La teoría predominante ha sido que muchos de estos medicamentos alteran las actividades normales del cerebro, lo que resulta en la incapacidad de moverse o sentir dolor. Teorías similares giraban en torno al sueño, el estado de la hermana a la anestesia general. Sin embargo, las investigaciones realizadas durante la última década han demostrado que el sueño es un proceso más activo que el que se reconoció anteriormente, con conjuntos completos de neuronas que se activan mientras usted atrapa sus Z.

Fan Wang, profesora de neurobiología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke, y Li-Feng Jiang-Xie, una estudiante graduada en su laboratorio, se preguntaban si la visión predominante de la anestesia general también era parcial. "Quizás, en lugar de limitarse a inhibir las neuronas, los anestésicos también podrían activar ciertas neuronas en el cerebro", dijo Jiang-Xie.

Para probar su nueva teoría, Jiang-Xie y Luping Yin, un becario postdoctoral en el laboratorio de Wang, pusieron a los ratones bajo anestesia general con varios fármacos diferentes pero de uso común. Luego usaron marcadores moleculares para rastrear las neuronas que comúnmente eran activadas por los anestésicos. Encontraron un grupo de neuronas que disparan activamente enterradas en una pequeña región del cerebro llamada núcleo supraóptico que se sabe que tiene proyecciones largas que liberan grandes cantidades de hormonas como la vasopresina directamente en el torrente sanguíneo.

"La mayoría de las células activadas por la anestesia eran un tipo de célula híbrida que conecta el sistema nervioso y el sistema endocrino", dijo Jiang-Xie. "Eso nos tomó por sorpresa y nos llevó a un territorio inexplorado para comprender las vías neuronales de la anestesia general".

A continuación, los investigadores utilizaron una técnica sofisticada desarrollada en el laboratorio de Wang para activar o desactivar este grupo especializado de células con productos químicos o luz. Cuando encendieron las células de los ratones, los animales dejaron de moverse y cayeron en un profundo sueño llamado sueño de ondas lentas, generalmente asociado con la inconsciencia.

Entonces el equipo de investigación mató a este grupo de células. Los ratones continuaron moviéndose, incapaces de quedarse dormidos. Finalmente, los investigadores realizaron experimentos similares en ratones bajo anestesia general. Encontraron que las células neuroendocrinas preactivadas artificialmente hicieron que los ratones permanecieran bajo anestesia general durante períodos de tiempo más prolongados. A la inversa, cuando silenciaron estas células, los ratones se despertaron de la anestesia más fácilmente.

Este estudio también reveló un papel previamente inesperado de las células secretoras de hormonas del cerebro en la promoción del sueño profundo.

"Muchas personas, especialmente aquellas con enfermedad de Alzheimer, tienen dificultades para conciliar el sueño, pero los medicamentos actuales tienen efectos secundarios molestos", dijo Yin. "Si podemos encontrar formas de manipular este circuito neural, quizás apuntando a hormonas o péptidos pequeños, entonces podría conducir al desarrollo de mejores pastillas para dormir".   @mundiario