Ana Julia Quezada, aislada en prisión después de filtrarse que grababa un documental

Ana Julia Quezada junto a su expareja, Ángel David Cruz Sicilia, padre Gabriel Cruz. / RR SS.
Ana Julia Quezada junto a su expareja, Ángel David Cruz Sicilia, padre Gabriel Cruz. / RR SS.
Funcionarios de prisiones registraron la celda de Ana Julia Quezada, la asesina del niño Gabriel Cruz, en busca de un teléfono móvil, tras las acusaciones de la madre del niño de que estaba grabando un documental desde la cárcel.
Ana Julia Quezada, aislada en prisión después de filtrarse que grababa un documental

El pasado sábado, autoridades penitenciarias accedieron a la celda de Ana Julia Quezada en la prisión de Brieva (Ávila), donde se encuentra recluida, para llevar a cabo un registro en busca de un presunto teléfono móvil. A pesar de la búsqueda, ningún dispositivo fue encontrado en su habitación. Posteriormente, Quezada fue trasladada a un módulo de aislamiento "preventivamente", según confirmaron fuentes del centro penitenciario.

La condenada, sentenciada en 2019 a prisión permanente revisable por el asesinato de Gabriel Cruz, se vio envuelta en controversia después de que la madre del niño, Patricia Ramírez, denunciara que Quezada estaba participando en la grabación de un documental desde la cárcel, con fines lucrativos. Según Ramírez, las grabaciones realizadas por Quezada menoscaban la imagen y la memoria de su hijo, lo que ha causado un gran dolor a la familia.

El aislamiento de Quezada se considera una medida de precaución para protegerla del revuelo mediático y evitar alteraciones en el orden de la prisión. Aunque no se han revelado detalles sobre las grabaciones, Ramírez ha arremetido contra el Ministerio del Interior y la Dirección General de Instituciones Penitenciarias por no haber impedido las grabaciones, a pesar de sus denuncias previas.

Por su parte, Instituciones Penitenciarias ha afirmado que no puede proporcionar información sobre casos individuales, pero ha destacado que existen protocolos para llevar a cabo entrevistas en prisión, los cuales requieren la aprobación de la dirección del centro y del departamento correspondiente. Ramírez ha asegurado que informó en varias ocasiones a altos funcionarios sobre la situación, pero sus preocupaciones no fueron abordadas adecuadamente.

El caso ha reavivado el debate sobre los límites y la ética en la producción de contenidos basados en crímenes reales. Ramírez ha pedido a las instituciones y a las plataformas de televisión que detengan el supuesto rodaje y su posible emisión. Mientras tanto, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha sido informada de la situación y está investigando las presuntas irregularidades en la prisión. @mundiario

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