Un amante, un buen regalo por San Valentín y para cualquier día del año

En cualquier lugar y a cualquier hora...
En cualquier lugar y a cualquier hora...

Estos días previos a la celebración del santo más amoroso, nos bombardean con miles de ideas para regalar a tu pareja. Propongo una más: pon un amante en tu vida.

Un amante, un buen regalo por San Valentín y para cualquier día del año

"Y para los amantes su amor desesperado podrá ser un delito... pero nunca un pecado".

José Ángel Buesa

 

 

Estos días previos a la celebración del santo más amoroso, nos bombardean con miles de ideas para regalar a tu pareja. Propongo una más: pon un amante en tu vida.

 

Sentada ante el fuego de la chimenea, con el calor que contagia, con el calor que se inyecta a través de cada poro y llega hasta las entrañas, con ese calor empiezo a dejar volar mi ardiente imaginación…no sé que me pasa últimamente que todo son imágenes calientes, muy calientes. Y mi mente vaga en busca de las ardientes y siempre emocionantes aventuras de aquel amante del que nunca podré, ni querré olvidarme. 

Antes de que me pierda en el relato, que sé seguro que me hará olvidar cualquier otra cosa, os recomiendo que pongáis un amante en vuestras vidas. Todo se ve de otra manera, las sensaciones y emociones se multiplican hasta el infinito con cada cita, con cada encuentro y con el recuerdo del momento.

Un viaje a Londres, un taxi, amplio, distancia suficiente con el conductor para que no escuche tu gemido cuando él se introduce de repente entre tu ropa interior. Primero su tacto, después su miembro, sin más. Bueno, quizás el conductor si haya escuchado mis gemidos, que por otra parte no necesitan traducción, pero a estas alturas lo único que me queda es sonrojarme al recordar la pasión desplegada en aquel improvisado seductor automóvil.

El patio de un edificio, la entrada a una vivienda cualquiera en la que a aquellas horas descansaban Mr y Mrs… seguro que descansaban, porque el eco amplificaba mis gemidos, aunque quizá motivados por el erótico espectáculo decidieron sumarse a la pasión en vez de tirarnos un cubo de agua para refrescar el fuego que aquella noche prendimos a la intemperie. Cómo si el mundo fuese a acabarse aquella noche apuramos nuestro camino al hotel, sin poder esperar a llegar a la habitación, el ascensor se presentó como un lugar ideal para una nueva incursión en mi interior. Contra el espejo del habitáculo, observando mi cara de deseo, su cara de pasión salvaje, hambriento, increiblemente preparado para, en medio segundo, introducirse de nuevo en aquel lago de placer, un placer infinito en tan sólo tres pisos. El mullido colchón de aquella encantadora habitación fue el descanso perfecto tras tanto ejercicio.

Según un reciente estudio, los españoles ocupan el segundo puesto en el ranking de mejores amantes. Parece que lo bueno lo tenemos a mano, ¿aprovechamos?

 

Otro viaje, por carretera, un día de verano sensacional, un color precioso en el cielo de la tarde que se apagaba, no su pasión, no su deseo, siempre dispuesto. Un campo de trigo perfecto para una bella fotografía, de hecho guardo hermosas imágenes de aquella tarde de desenfreno en medio de aquel campo dorado. Imágenes y momentos para rememorar en días en los que la dulce monotonía se instala en mi vida. Que no falte nunca la chispa.

Sin pareja o en pareja. Me explico, los amantes son extremadamente recomendables cuando estás sin pareja. No voy a decir que sea el mejor sexo, pero sin duda es diferente. No hay ataduras, ni preocupaciones, tan sólo ganas de disfrutar de uno de los mayores placeres de la vida. 

Y con pareja. En este caso ya entran muchos condicionantes en juego: la ética, la conciencia, el remordimiento... y la chispa. Y es que es, precisamente, la chispa (la falta de ella) la culpable de que a veces nos dejemos acurrucar en brazos de terceras personas. Mejor dicho, que nos dejemos devorar por las garras hambrientas de la pasión.

Intentando controlar los instintos más básicos para no perdernos en la locura, pero ¿a quién le viene mal una dosis extra de oxitocina? Si una no mira por su satisfacción personal ¿quién lo hará? Insisto en mi recomendación, pon un amante en tu vida y disfruta… eso sí, permitidme un consejo, no te enamores…o sí, todo depende de lo que estés dispuesta a perder.

Por cierto, según un reciente estudio los españoles ocupan el segundo puesto en el ranking de mejores amantes. Parece que lo bueno lo tenemos a mano, ¿aprovechamos?

Un amante, un buen regalo por San Valentín y para cualquier día del año
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