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MUNDIARIO

¿Hay alguna relación entre la corrupción de la sociedad y la corrupción del lenguaje?

Según Octavio Paz y otros pensadores la respuesta es afirmativa.

¿Hay alguna relación entre la corrupción de la sociedad y la corrupción del lenguaje?
El popular Juanma Moreno. / @JuanMa_Moreno
El popular Juanma Moreno. / @JuanMa_Moreno

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Alfonso García

Alfonso García

El autor, ALFONSO GARCÍA, es columnista en MUNDIARIO y también escribe en El Correo Gallego. Es notario jubilado desde 2012 y autor de diez monografías sobre temas diversos. En 2017 publicó "Entre el odio y la venganza. El Comité Internacional de Cruz Roja en la guerra civil española” y en 2019 “Algunos abuelos de la democracia”. @mundiario

Dediqué mi anterior comentario a la forma en que expresaron su opinión sobre  feminismo e igualdad algunas organizaciones feministas andaluzas el día de la investidura del señor Moreno Bonilla. Quedó claro que reducen el feminismo y la igualdad a vagina y pene, de la misma forma que  los nacionalismos restringen la cultura al idioma; con olvido, en ambos casos, de los aspectos de verdadero interés.

Dentro del Palacio de San Telmo también se dijeron cosas que merece la pena resaltar. La señora Rodríguez se refirió al señor Abascal como “el niño de las pistolas”, y dedicó un “Son ustedes unos miserables. El Gobierno de los banqueros...” a la derecha parlamentaria y, obviamente, a quienes les habían votado –casi la mitad de los andaluces.

El señor Marín, socio de la señora Díaz hasta cuatro días antes, se dedicó a criticar los 40 años anteriores –se supone que incluidos los de su colaboración–, a hablar de “instituciones limpias y cristalinas” a partir de ese día y a afirmar que “nosotros siempre cumplimos lo que firmamos”–tengo que admitir que sería criticable si hubiera dicho cumplimos lo que decimos, porque lo cierto es que un día dicen una cosa y al siguiente otra diferente.

La inefable señora Díaz sacó a relucir su condición de creyente –“ustedes los saben”, dijo– y sus conocimientos del Evangelio, para desprestigiar la postura de Vox sobre la inmigración: “nunca escuché a Cristo decir deportaos los unos a los otros como yo os he deportado a vosotros”. Triste forma de una “creyente”, como dice ser, de mezclar a Dios con las miserias humanas.

Como culminación, hay que subrayar la actitud de jirafa digna adoptada por Ciudadanos, despreciando a Vox pero poniendo la mano por detrás  y mirando hacia otro lado, al estilo egipcio, para coger la presidencia del Parlamento, la vicepresidencia de la Junta y alguna poltrona de consejero. El PP aceptó el papel de intermediario –sinónimo de correveidile-, para que el señor Bonilla pudiera hacer el cambio del que él había hablado: “El cambio debe ser real; no se puede cambiar para seguir igual”. Entre paréntesis: ¿no les recuerda esta expresión a la muletilla de un  personaje de José Mota: Si hay que ir se va, pero ir pa na es tontería.

Hubo otras lindezas, pero no quiero cansarles; además, ustedes pueden localizarlas, que Internet nos refresca la memoria a todos. No han sido pocos los pensadores que ha relacionado la perversión del lenguaje con la perversión de la sociedad. Octavio paz lo dejó escrito con palabras muy claras: “Cuando una sociedad se corrompe, lo primero que se gangrena es el lenguaje”. @mundiario