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MUNDIARIO

Alarma ante la importante cantidad de mascarillas y guantes que acaban en el mar

Guantes y mascarillas utilizados para paliar los efectos en las personas del coronavirus se añaden ahora a los millones de toneladas de residuos plastificados que se acumulan en los fondos marinos.
Alarma ante la importante cantidad de mascarillas y guantes que acaban en el mar
Mascarillas encontradas en el mar. / Oceans Asia
Mascarillas encontradas en el mar. / Oceans Asia

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Antón Luaces

Antón Luaces

El autor, ANTÓN LUACES, es columnista de MUNDIARIO. Está especializado en información marítima. @mundiario

Es el cuento de nunca acabar: por si fuera poco el plástico de todo tipo y condición o calidad que acaba en el mar contaminando este y las diversas especies que lo pueblan, el ser humano mantiene terne su desafío a la Naturaleza y en particular al medio marino (del que tantos millones de vidas humanas dependen) haciendo que la gran cloaca en la que lo hemos convertido reciba un "regalo" inesperado: guantes y mascarillas utilizados para paliar los efectos en las personas del coronavirus se añaden ahora a los millones de toneladas de residuos plastificados que se acumulan en los fondos marinos y en medio de los océanos formando islas inabarcables a la simple vista de los navegantes por su inmensa extensión.

Tres meses de lucha contra la Covid-19 y ya ha saltado la alarma por la importante cantidad de tales mascarillas y guantes y su probable carga contaminante a la franja costera de países que, como España, parecen obviar el daño que se infiere a los que todos hemos denominado "héroes" en la pandemia que todavía vivimos por recoger en las calles y los contenedores basuras con su carga infecciosa jugándose su propia vida. Pero desciende el número de muertos por la tal pandemia y nos olvidamos de esos trabajadores de la recogida de la basura y dejamos en la calle o en un contenedor, sin ningún tipo de miramiento, las mascarillas y guantes fabricados en gran medida con material plástico y de un único uso. Superada la fase de recogida de estos residuos, como tales van a parar al mar, receptor de toda cuanta porquería generamos en tierra. Ya en el mar, mascarillas y guantes juegan a ser barcos y acaban como nasas, fondeados, para permanecer -si ningún arrastrero se los lleva en el aparejo- en el medio marino al menos durante 400 años, que esta es la duración de esos adminículos sanitarios no autorreciclables. 

Y es que estamos trasladando al mar aquello que hemos utilizado en tierra para proteger nuestra salud y evitar el contagio por coronavirus. Hay ya en el medio marino los suficientes ejemplares de esas mascarillas y guantes como para que sean perceptibles para aquellos que tienen en el mar su medio de subsistencia. Pero, claro, el pescador no es uno de los "héroes" contra la pandemia (que lo fueron, indudablemente, porque ellos han estado pescando para que nosotros, durante la cuarentena, pudiéramos comer y vivir). No es de recibo que hayamos olvidado tan pronto nuestras obligaciones en la aplicación de las necesarias medidas de higiene personal para evitar la Covid-19. Y menos todavía que transmitamos impunemente al mar la obligación de reciclar un material plástico que ha de convivir con fauna y flora marinas un mínimo de 400 años hasta la degradación del plástico que mascarillas y guantes contienen. @mundiario