Significados inéditos

La acumulación desatará pavorosas tormentas

Tormenta al atardecer en la sierra de Gredos. / Tomas Meson
Tormenta al atardecer en la sierra de Gredos. / Tomas Meson
​Con alta humedad ambiental y corrientes de aire ascendiendo, los cúmulos pueden adquirir tamaño gigantesco y llegar a descargar furiosos rayos e intensos aguaceros.
La acumulación desatará pavorosas tormentas

Este número de Significados inéditos está hecho desde las nubes o, al menos, desde el interés y fascinación que en mí siempre despertaron tan etéreas realidades. Creo que estamos despreciando un mundo maravilloso con no mirarlas. Encaramado a ellas, ahora mismo veo abajo unos osos pasándolas canutas, una chica paseando y extrañas muestras de solidaridad y apego. Ya de noche, cuando alzo la vista desde mi posición privilegiada, tengo el placer de observar dos imponentes constelaciones.

acumular1. (de acumular + cúmulo). Juntar y amontonar cúmulos en el cielo. Los cúmulos son un tipo de nube de desarrollo vertical y aspecto algodonoso. Como tienen unos bordes bien definidos, son las mejores para despertar nuestra imaginación y encontrar formas insospechadas. El perfil de un cúmulo ofrece la posibilidad de ver muchos rostros y siluetas de animales. Hasta un elefante volar. Alguien ha dicho, como curiosidad, que si juntas el peso de todas las gotas de agua que hay en un cúmulo pesaría lo mismo que 80 elefantes. Los cúmulos pueden formarse solos, en filas o en grupos. Podríamos decir, en otro sentido, que cuando se agrupan constituyen un “cúmulo de cúmulos”. Recuerdo las mañanas de mi infancia en las vegas del Tiétar, cubiertas con el límpido azul intenso del cielo. Y días excepcionales en los que no surgía ninguna nube, aunque lo normal era que a medida que se aproximaba el mediodía comenzaran a aparecer pequeños torreones sobre las cumbres de Gredos que, al irse amontonando, no pocas veces desataban una tormenta en la sierra por la tarde. Para mí tenía algo de mágico ver cómo a partir de la nada brotaban pequeñas manchas blancas que luego se iban agigantando y oscureciendo. Luego supe que, como el resto de las nubes, los cúmulos no surgen de la nada, sino que se forman por el enfriamiento del aire al condensar el vapor de agua, invisible, en pequeñas gotitas o partículas de hielo visibles, sostenidas en el aire por leves corrientes verticales. Cuando el aire es muy frío, las nubes suelen estar formadas por cristales de hielo; cuando es más cálido, sin embargo, contienen gotitas de agua. Granizar o llover: he ahí el dilema de quien se condensa en las nubes. Y aunque los cúmulos se corresponden con el buen tiempo cuando hay poca humedad y apenas existe movimiento vertical del aire, con alta humedad ambiental y fuertes corrientes ascendentes pueden adquirir tamaños gigantescos y llegar a producir imponentes tormentas e intensos aguaceros. A veces, incluso, la acumulación puede resultar escalofriante cuando, alimentada por una gran carga eléctrica, deja caer un rayo encima. Lo viví. Sin consecuencias reseñables, más allá de haberme otorgado una extraña capacidad para detectar las tormentas mucho antes de que aparezcan. Y hace ya tiempo que empecé a notar cómo esta gran acumulación de riqueza que crisis tras crisis se está produciendo, concentrada en muy pocas manos e insensible a cualquier criterio de justicia distributiva que frene las crecientes y enormes desigualdades, amenaza con desatar una colosal tormenta social de consecuencias imprevisibles.

acumular2. (de acumular + mular). Reunir una gran cantidad de mulos y mulas. A la agrupación de caballerías que van atadas formando una hilera se la denomina reata y hasta mediados del siglo pasado era frecuente verlas por los caminos formando caravanas. Luego vinieron las caravanas de coches.

acuñar. (de acuñar + uña). Imprimir uñas artificiales en una impresora 3D.

acuoso. (del lat. aqua + oso). Dícese del oso que, por estarse derritiendo los casquetes polares, cada vez pasa más tiempo en el agua que en la superficie firme helada. Estos animales necesitan las plataformas de hielo para cazar focas, cuando emergen para respirar. Ahora bien, conforme el calentamiento del planeta derrite la banquisa, los osos polares tienen que nadar más lejos para cazar o pasar más tiempo sin comida. En ninguno de los dos casos les aguarda un futuro prometedor.

acusar. (de acusar + usar). Imputar a alguien el uso indebido de un espacio, un dinero, una herramienta, etc. Si no te sirves de algo, nadie te podrá acusar.

adelantar. (de adelantar + Adela). Sobrepasar a Adela al correr o caminar. O que, yendo tú más despacio, sea ella quien te adelante.

adeudar1. (del cat. Deu, Dios, y dar). Dar a Dios. Gracias y ofrendas. El hecho de adeudar es la mayor muestra de gratitud.

adeudar2. (del cat. adéu, adiós, y dar). Dar el último adiós.

adherir. prnl. (de adherir + herir). Mostrar alguien su solidaridad con un grupo de heridos autolesionándose.

adherencia. (de adherencia + herencia). Circunstancia de pegarse como una lapa una persona a otra en los últimos días de su vida, con el objetivo de influir en su voluntad y recibir una parte o la totalidad de sus bienes cuando muera.

adicción. (de a-, privación + dicción). Trastorno de la personalidad caracterizado por el hecho de negarse un sujeto a pronunciar los sonidos del habla.

adoctrinar. (de adoctrinar + trinar). Aleccionar a un pájaro sobre la manera adecuada de gorjear.

adosar. (de adosar + osa). Poner una osa junto a otra que le sirve de respaldo o apoyo. Como la Osa Menor junto a la Osa Mayor en el firmamento.

La acumulación desatará pavorosas tormentas
Comentarios