Los 4 tipos de depresión menos conocidos pero muy presentes

Una mujer en estado depresivo. / Pixabay.
En el caso de identificación con los tipos y síntomas, se sugiere recurrir a la ayuda médica y psicoterapéutica, con el objetivo de iniciar un tratamiento.
Este artículo es solo para fines informativos y no se puede utilizar para el diagnóstico. Si se identifica con los síntomas, busque asistencia profesional especializada. Un psicólogo o psiquiatra puede ayudarle.

1. Depresión psicótica:

También conocido como episodio depresivo psicótico, este tipo de depresión se caracteriza por alucinaciones, delirios y catatonia. La catatonia es un trastorno psicomotor que se caracteriza por causas neuropsicológicas, con desequilibrios motores, emocionales y conductuales en su núcleo. Se caracteriza sustancialmente por un estado de apatía y específicamente en el estado catatónico, el individuo permanece inmóvil, en una posición fija durante un cierto período de tiempo. Podemos observar y como su nombre indica, existe un entrelazamiento entre la psicosis y la depresión.

2. Depresión reactiva:

El sufrimiento generado por pérdidas, traumas y duelo mal elaborado a través de experiencias de separación, abandono e impotencia, puede provocar Depresión Reactiva. Por otro lado, es inherente al ser humano pertenecer a este mundo de fugacidad, así como a sus “leyes” de impermanencia, saboreando muchas veces el amargo sabor de la finitud de lo que nos gustaría permanecer. Por lo tanto, muchas veces debido a que no estamos preparados para las frustraciones que pueden ocurrir en la vida de cualquier persona, los recursos de resiliencia interna del individuo pueden fallar. Así, los síntomas depresivos pueden formar parte de un cuadro de duelo y pérdidas derivadas de situaciones mal preparadas. Es fundamental dejar claro que sentirse triste ante las pérdidas es saludable, ya que el individuo necesita un descanso para replantear sus vivencias, digerirlas y esto requiere una cierta distancia del mundo externo para la reorganización interna. Sin embargo, la Depresión Reactiva no es solo una tristeza, sino una experiencia de tristeza que no fue elaborada adecuadamente, asumiendo, por tanto, características psicopatológicas.

3. Depresión bipolar:

La depresión bipolar es un tipo de depresión que forma parte del cuadro clínico del trastorno bipolar. El trastorno bipolar tiene la fase maníaca y la fase depresiva, siendo esta última la depresión bipolar. En este trastorno, el riesgo de suicidio es extremadamente alto, ya que es entre el pico de oscilación de la fase de manía y la fase de depresión donde se produce la ideación y / o acción suicida, ya que hay una “ruptura” o paso de la fase de manía ( euforia)) caracterizada por exceso de energía y motivación, por una fase de baja energía, apatía y pesimismo en un corto período de tiempo. Este repentino sube y baja es el peor momento de riesgo. Es importante no confundir la depresión mayor, que es unipolar, con la depresión bipolar. Muchos pacientes son diagnosticados como depresores unipolares, que padecen Depresión Bipolar, lo que conduce a un tratamiento incorrecto y, en consecuencia, no mejora o incluso empeora el estado clínico del paciente.

4. Depresión posparto o puerperal:

Una de cada cuatro mujeres padece este tipo de depresión. A diferencia del Puerperal Blues, que es un estado de tristeza temporal, la Depresión Posparto puede extenderse de 6 meses a 1 año, provocando consecuencias desagradables, ya que es un trastorno grave, y puede comprometer la vida de la madre y el bebé. Los principales síntomas son tristeza, embotamiento emocional, sentimiento de culpa e inutilidad por no sentirse capaz de cuidar a su propio hijo, anhedonia (actividades que antes el individuo disfrutaba con placer ya no tienen sentido, con pérdida del “gusto por vivir”) y sensación de gran vacío, desesperanza, desinterés sexual, fatiga intensa y sueño excesivo (hipersomnia).

Uno de los factores responsables de los síntomas explicados anteriormente son los cambios hormonales repentinos y el estrés provocado por el cambio en la rutina de la mujer. Por ello, es muy importante que durante el período gestacional, la mujer esté preparada para el período de cambio que se avecina, con todas las implicaciones y abdicaciones que brinda la llegada de un bebé a través de la psicoeducación. Las mujeres con depresión posparto necesitan una red de apoyo social, especialmente la comprensión y el apoyo de familiares y amigos en este difícil proceso, y el apoyo social es fundamental. @mundiario