Buscar

MUNDIARIO

El 25 de diciembre, fecha simbólica: La historiagrafía sitúa el nacimiento de Cristo en primavera

Los estudiosos de la arqueología bíblica sostienen que es impensable que los pastores estuvieran al raso con sus rebaños en la fría Judea de diciembre. No hay seguridad de que Jesús naciera en Belén de Judea. Porque toda la vida se le llamó Jesús de Nazareth y los judíos se motejaban entre sí por el lugar del nacimiento. Hasta el Vaticano reconoce que no se sabe la fecha exactamente.

El 25 de diciembre, fecha simbólica: La historiagrafía sitúa el nacimiento de Cristo en primavera
Belén tradicional.
Belén tradicional.

Firma

Fernando Ramos

Fernando Ramos

El autor, FERNANDO RAMOS, es columnista de MUNDIARIO. Es doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Es profesor titular de la Universidad de Vigo y periodista. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional, es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. @mundiario

Los historiadores que han investigado este asunto sostienen que Cristo nació realmente en primavera, pero la Iglesia, como en tantas cosas, copió la simbología romana derivada de la astrología greco-latina sobre la aparición del astro sol. Lo más probable es que naciera en la primavera del año 5, antes del inicio oficial de la Era Cristiana, fijada a posteriori.

Ninguno de los cuatro evangelistas fija la fecha en que nació Jesucristo. San Lucas dice en el capítulo 2, versículo 7: "Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí que se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron los pastores gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí que os doy nuevas de gran gozo, que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor."

Para que los pastores acamparan al aire libre no podía ser invierno, porque en esas latitudes, en estas fechas, el frío es intenso. Los pastores no dejaban los rebaños a la intemperie de octubre a marzo. Pero como nadie sabía cuándo realmente nació Cristo, los primeros cristianos no incluyeron esta fiesta entre sus celebraciones.

La noche del solsticio de invierno es la más larga del año. Al día siguiente, el sol comienza a recuperarse: renace y se vitaliza durante los siguientes seis meses, hasta el solsticio de verano, a partir del cual comienza de nuevo a decaer. Por eso se eligió esta época del año para fijar la fecha del nacimiento de Cristo. La fiesta pagana ya contaba con elementos que luego veremos en la Navidad: regalos, adornos, luces en forma de fogatas. El uso del pino como árbol típico se debe al sentido de que sus hojas perenes son la expresión del permanente renacer de la vida.

La Iglesia se dio cuenta de que los cristianos se sumaban a las celebraciones paganas y decidió fijar la fecha del nacimiento de Cristo, aprovechando las costumbres que ya existían.

Otra controversia se sitúa en el lugar donde realmente nació Jesús: Belén o Nazaret. Si era de Belén, por qué se le llama “Jesús de Nazaret”, pues éste era el modo de expresar en aquel tiempo la procedencia de una persona. Aunque Mateo y Lucas dicen que Jesús nació en Belén, los otros dos evangelistas presuponen que su nacimiento ocurrió en Nazaret.

Ampa Galduf, especialista en arquehistoria analiza la fijación de la fecha en que nació Cristo de modo muy riguroso. Y dice que hay muchas pistas que han conducido a algunos eruditos a determinar una fecha bastante aproximada del nacimiento de Jesús, basándose en las crónicas de algunos de los primeros pensadores cristianos. Estos Padres de la Iglesia también conocidos como Apologetas, fueron un grupo de personas que destacaron, por crear el pensamiento cristiano en oposición a los intelectuales profanos.

Eusebio de Cesárea, obispo de Cesárea conocido como El Padre de la Historia de la Iglesia, elaboró aquellos materiales de la cronología universal que vendría a ser la cronología de toda la Historia posterior de Europa hasta nuestros días.  Murió en el 339 de nuestra Era. Respecto al nacimiento de Cristo sitúa en el año 24 del reinado de Augusto y el 28 a partir del sometimiento de Egipto a la muerte de Marco Antonio y Cleopatra. Tertuliano, fue uno de esos pensadores además de prolífico escritor durante la segunda parte del siglo segundo que nació, vivió y murió en Cartago, en el actual Túnez. Tertuliano declara que Augusto comenzó a gobernar 41 años antes del nacimiento de Jesús y que murió 15 años después de ese evento.

Hasta el siglo IV no se introdujo oficialmente la fiesta del Nacimiento del Cristo.  Fue Dionisio Exiguus, quien fijó la fecha del nacimiento de Jesús en los últimos días del año 753 de la fundación de Roma (el 1 de Enero del año 754 sería el primero de la era cristiana). Dionisio tomó como fecha de nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre, fiándose de una tradición ya inveterada en su época. Pero el buen monje cometió varios errores, de modo que Cristo habría nacido unos años antes realmente de lo que se considera el Inicio de la Era Cristiana.

Los especialistas tratan de determinar la fecha real, fijándose en otros datos: Herodes el Grande murió en el 750 “Ad Urbe Cóndita” (o sea, desde la fundación de Roma). Por tanto Jesús debió nacer en el 748 o 749, uno o dos años antes de la muerte del rey. Hay y una diferencia de cinco o seis años entre la que pudo ser fecha real (748 ó 749) y la que fijó el Papa Julio I basándose en el informe de Dionisio (753)

En 2004 se publicaron unas declaraciones significativas al respecto en periódico del Vaticano, “L`Osseervatore Romano”:

Históricamente, la verdadera fecha del nacimiento de Jesús permanece bajo un velo de incertidumbre que no han podido levantar ni la historia romana, ni el censo imperial de aquella época, ni la investigación de siglos posteriores”.

Pero de que nació no existe duda ni que nos dejó un mensaje que estos días debemos recordar: “Amaos los unos a los otros y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”.