Frío y oscuridad: cómo enfrentar el impacto emocional del invierno
El invierno ha llegado con fuerza a España, trayendo consigo no solo temperaturas bajas y días cortos, sino también una melancolía que afecta a muchas personas. Este fenómeno, conocido como tristeza estacional o trastorno afectivo estacional (TAE) en sus formas más graves, encuentra sus causas en factores como la falta de luz solar y el frío, que alteran el equilibrio químico del cerebro. Expertos en psicología y salud han compartido al diario El País estrategias para mitigar estos efectos y mejorar el ánimo en los meses oscuros.
La tristeza estacional es un fenómeno cíclico que, según Esther Cantero, psicóloga clínica, se relaciona con los cambios estacionales. Las personas pueden sentirse decaídas al inicio del otoño y el invierno debido a una reducción en la luz solar. Este trastorno afecta el ritmo circadiano, el reloj interno del cuerpo, y disminuye la producción de serotonina, el neurotransmisor asociado al bienestar, explica Guadalupe Blay Cortés, especialista en endocrinología.
La consecuencia de estos desequilibrios no es solo emocional, sino también física: somnolencia, letargo y fatiga se suman a los sentimientos de tristeza. Además, el frío y las inclemencias climáticas limitan las actividades al aire libre, fomentando el aislamiento y, en algunos casos, agravan la soledad no deseada, un problema que afecta a uno de cada cinco españoles según el Barómetro de la Soledad No Deseada de 2024.
Los hábitos para un invierno más llevadero
Los expertos coinciden en que los hábitos saludables son clave para combatir la tristeza estacional. Claudia Pradas Gallardo, psicóloga, sugiere mantener rutinas sencillas y programar actividades placenteras que ofrezcan sensación de control. Practicar ejercicio físico, preferiblemente al aire libre, ayuda a regular la química cerebral y a mejorar el estado de ánimo. Asimismo, buscar la luz solar en los momentos de mayor claridad es esencial.
El apoyo social también juega un papel crucial. Reconectar con amigos y familiares puede evitar que el aislamiento se convierta en un problema más profundo. Por su parte, los expertos en nutrición, como Mónica Pérez, recomiendan incluir alimentos ricos en vitamina D, triptófano y omega-3, componentes que contribuyen a la producción de serotonina y dopamina, relacionadas con el bienestar emocional.
En casos donde los síntomas se agraven, como la dificultad para realizar actividades diarias o pensamientos negativos recurrentes, es importante acudir a un especialista. Terapias psicológicas y, en algunos casos, medicamentos antidepresivos pueden ser opciones efectivas para tratar el trastorno afectivo estacional. Como indica Gema Pérez Rojo, catedrática de Psicología, “No pasa nada por pedir ayuda; no tenemos por qué enfrentarnos solos a estos desafíos”.
El invierno puede ser un reto para el ánimo, pero con estrategias adecuadas, es posible mitigar su impacto y disfrutar de esta estación de manera saludable. @mundiario