¿Por qué es complicado dejar de depender de los combustibles fósiles?
La dependencia mundial de los combustibles fósiles, como carbón, petróleo y gas, para diversas aplicaciones como el transporte, la industria y la fabricación de productos cotidianos, plantea un dilema crucial. En la actual COP28 en Dubái, los países negocian la posibilidad de un progresivo abandono de estos recursos, fundamentales pero también responsables del calentamiento global. La tarea se presenta monumental, considerando los intereses económicos en juego y la presidencia de la conferencia por parte de Sultán al Jaber, ministro de Industria y CEO de una de las principales compañías petroleras del mundo.
DESAFÍOS EN LA PRODUCCIÓN DE MATERIALES
La fabricación de materiales esenciales, como plásticos, cemento y acero, está intrínsecamente ligada a los combustibles fósiles. Es necesario iniciar la transición cuanto antes, priorizando sectores con alternativas viables, como el transporte ligero y la calefacción. La Unión Europea ya ha dado pasos hacia la prohibición de nuevos vehículos con motores de combustión a partir de 2035, marcando un hito en la transición energética.
La estrategia de capturar emisiones de CO₂ generadas por los combustibles fósiles para almacenarlas bajo tierra es respaldada por algunos, incluido John Kerry, enviado especial de EE UU para el Cambio Climático. Sin embargo, organizaciones como Oil Change International consideran esta tecnología como una distracción peligrosa, ya que, según la Agencia Internacional de la Energía, su impacto a nivel global será limitado hasta 2030.
EL DESAFÍO DEL PLÁSTICO
La contaminación por plásticos, otro subproducto de los combustibles fósiles, enfrenta críticas en la actualidad. Con más de 20 millones de toneladas vertidas anualmente, su producción y desecho contribuyen significativamente a las emisiones de CO₂. La reducción del consumo y la mejora del reciclaje son necesarios, pero también se plantea la interrogante de replantear el elevado nivel de consumo de energía en la sociedad actual, especialmente en los países occidentales.
A medida que se desarrolla la COP28, la posibilidad de un mundo sin combustibles fósiles sigue siendo un desafío monumental. La transición hacia la sostenibilidad requiere no solo avances tecnológicos sino también cambios fundamentales en el modo de vida y en la gestión de los recursos, aspectos que los líderes mundiales están negociando en este foro climático crucial. @mundiario