Misteriosa caída de palmeras en Alicante: ¿sabotaje o desgaste natural?

Paseo de Las Palmeras, Alicante. / RR SS.
Paseo de Las Palmeras, Alicante. / RR SS.

Varias palmeras han caído en distintos puntos de la provincia de Alicante durante una ola de calor sin precedentes. Expertos sugieren que no solo la sequía fue la culpable, sino también problema de mantenimiento y poda insuficiente.

Misteriosa caída de palmeras en Alicante: ¿sabotaje o desgaste natural?

La provincia de Alicante vivió una semana marcada por un inusual y misterioso acontecimiento: la caída de varias palmeras en diferentes puntos del territorio. Este fenómeno, ocurrido durante una intensa ola de calor que afectó al sur de España, ha generado sorpresa y preocupación entre la población, llevando a plantear la posibilidad de un sabotaje meticulosamente planeado. Los ejemplares afectados, que formaban parte de grupos de riesgo, fueron identificados como palmeras ancianas o debilitadas por enfermedades.

El viernes 14 de julio, el primer incidente tuvo lugar en la pedanía de Algoda, en Elche, una localidad de 235.580 habitantes. Dos días después, en la concurrida zona del Rincón de Loix, en Benidorm (población de 69.738 habitantes, que se triplica en temporada alta), un suceso idéntico dejó tres personas heridas. La noche del mismo día, otra palmera cayó en el Hort del Xocolater de Elche, obligando a suspender proyecciones programadas en el Festival de Cine de la ciudad. Al día siguiente, una joven que viajaba en patinete en Torrevieja (población de 91.731 habitantes, también aumentando en verano) resultó herida por la caída de un tronco de datilera.

José Javier Sigüenza, técnico que asesora a diversos ayuntamientos sobre la gestión de riesgos en la arboricultura, explicó que el calor extremo tuvo un papel importante en las caídas de las palmeras, especialmente en ejemplares débiles de raíz o fatigados por la carga de los manojos de dátiles. Sin embargo, aunque el estrés hídrico causado por la sequía fue un factor contribuyente, no fue el único motivo.

El experto mencionó que los vuelcos, término técnico para la caída de especies arbóreas, se presentan en dos formas distintas: los ejemplares débiles caen a peso y levantan las raíces de la superficie, mientras que los fatigados se van doblando hasta partirse. Según Sigüenza, la provincia de Alicante experimenta vuelcos especialmente tras fuertes lluvias, cuando los sedimentos del río Vinalopó se reblandecen y debilitan las raíces de las palmeras.

Labor de poda

El mantenimiento inadecuado también ha contribuido a los incidentes. Las palmeras hembras, que dan fruto, requieren una buena labor de poda de descarga para eliminar racimos al menos una vez al año. De lo contrario, los haces de fibra se deterioran, generando defectos anatómicos que las debilitan. En condiciones hídricas aceptables, el tronco puede soportar, pero en verano, con el tronco reseco, las palmeras son más propensas a quebrarse con facilidad.

Elche, que cuenta con el palmeral más grande de Europa y cerca de 300.000 ejemplares, ha sido especialmente afectada por estos sucesos. El riego de las palmeras se realiza con agua procedente de la acequia mayor del pantano de Crevillent, nutrido por el río Vinalopó. Sin embargo, debido a la salinidad de las aguas en ciertas zonas, junto con la compactación del suelo que impide el aporte de agua de lluvia, muchas palmeras de gran tamaño no resisten las condiciones adversas.

El Ayuntamiento de Alicante, consciente de la importancia de estos árboles para la ciudad, ha previsto un plan de gestión de riegos específico mientras se encuentra en proceso de reforma del centro urbano, con el objetivo de poblar toda la ciudad con palmeras y plátanos. @mundiario

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