Los manglares, aliados contra el cambio climático, están en peligro

Manglares del lago Sentarum en Borneo Occidental, Indonesia. CIFOR/Yayan Indriatmoko.

A pesar de su valiosa contribución al bienestar humano y al equilibrio ecológico, los manglares enfrentan graves amenazas y están desapareciendo a una alarmante velocidad.

Este 26 de julio se celebra el Día Internacional para la Conservación de los Manglares, una fecha que busca sensibilizar a la población sobre la trascendental función que desempeñan estos ecosistemas en la protección de la biodiversidad y en el bienestar de las comunidades costeras en todo el mundo. Situados en la intersección entre tierra y mar, los manglares son considerados verdaderas joyas de la naturaleza debido a su capacidad para actuar como barreras naturales frente a fenómenos climáticos extremos, mantener una rica biodiversidad y brindar un hábitat de cría vital para diversas especies acuáticas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) advierte que estos ecosistemas únicos y esenciales están en peligro. En los últimos 40 años, se estima que la extensión de estos ecosistemas se ha reducido a la mitad, desapareciendo a una tasa entre tres y cinco veces más rápida que la pérdida general de bosques en el mundo. Más del 75% de los manglares del planeta enfrentan amenazas, lo que compromete la supervivencia de las distintas formas de vida que dependen de ellos.

Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, explicó que, por este motivo, el organismo decidió actuar para protegerlos, así como a otros valiosos ecosistemas, mediante sus geoparques, sus sitios del Patrimonio Mundial y sus reservas de biosfera.

Áreas infravaloradas

Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que los manglares a menudo son incomprendidos e infravalorados. Erróneamente, se consideran áreas improductivas y sucias, lo que ha llevado a la deforestación de estos bosques costeros en favor de proyectos de desarrollo, como complejos turísticos y piscifactorías.

No obstante, la realidad es otra. Los manglares son esenciales para mantener la calidad del agua, ya que actúan como filtros de nutrientes y sedimentos. Además, albergan una asombrosa cantidad de vida, con más de 1500 especies de plantas y animales que dependen de ellos. Desde peces y aves que encuentran refugio en sus aguas poco profundas hasta mamíferos más grandes, como monos, perezosos, tigres, hienas y perros salvajes africanos.

El PNUMA subraya también el papel crucial que juegan en la lucha contra el cambio climático, al almacenar aproximadamente 1000 toneladas de carbono por hectárea en su biomasa y suelos subyacentes.

Leticia Carvalho, jefa del Departamento de Medio Marino y Agua Dulce del PNUMA, destaca la interconexión de los manglares con otros ecosistemas marinos, como las praderas marinas y los arrecifes de coral, enfatizando que todos son fundamentales para la salud de los océanos, la biodiversidad y el bienestar de las personas.

Ante esta situación, la ONU hace un llamado urgente a proteger y restaurar estos valiosos hábitats, no solo por el bien de la naturaleza, sino también para garantizar la supervivencia y el sustento de las comunidades indígenas y locales que dependen de ellos. @mundiario