El incendio de Tenerife sigue fuera de control tras quemar alrededor de 5.000 hectáreas
Según Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, más de 7.000 personas permanecerán evacuadas o confinadas debido a la magnitud del fuego, que ha demostrado ser de “sexta generación”.
El incendio forestal, que comenzó la noche del martes en el municipio de Arafo de la isla de Tenerife, sigue siendo un desafío titánico para los más de 600 efectivos que se esfuerzan en su extinción. El fuego sigue fuera de control y ha afectado ya a aproximadamente 5.000 hectáreas, según ha señalado en el último parte del viernes el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. El suceso ha obligado a la evacuación de más de 7.000 personas, quienes quedaron fuera de sus hogares o confinadas.
La tarea de extinguir las llamas se ha visto obstaculizada por la tenaz resistencia del fuego, que ha demostrado ser ya de "sexta generación" debido a su “gran intensidad y por ser altamente destructivo”, según expertos de eltiempo.es. Esta categoría implica una gran intensidad y destrucción, liberando una cantidad considerable de energía. Las condiciones meteorológicas generadas por el propio fuego, como la formación de “pirocúmulos” o nubes propias del calor generado, han contribuido a la complejidad de las labores de extinción. Dichas nubes se originan a partir de las columnas de aire caliente provenientes de los incendios y pueden consistir en gotas de agua.
Uno de los desafíos más notorios para los equipos de extinción ha sido la alta temperatura que alcanza el fuego central, llegando hasta los 800ºC, lo que causa la evaporación inmediata del agua arrojada por los hidroaviones antes de tocar el suelo. Estas condiciones excepcionales han planteado una lucha feroz contra las llamas, haciendo que la tarea de apagar el incendio sea sumamente complicada.
A pesar de la adversidad, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha resaltado la moral inquebrantable de los equipos de extinción, quienes luchan por controlar el incendio. Los esfuerzos se han centrado en consolidar el área en la zona de La Esperanza, en el municipio de El Rosario, para evitar que el fuego se expanda hacia el flanco norte y permitir así concentrar los recursos en otros focos del incendio.
Refuerzos adicionales
Las labores de extinción han involucrado a diversos organismos y fuerzas, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias (UME) con un dispositivo de 205 efectivos y 46 medios de extinción. Sin embargo, la magnitud y la virulencia del incendio han llevado a la necesidad de refuerzos adicionales. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha ofrecido al Gobierno de Canarias más apoyo de la UME para las tareas de extinción, con la determinación de permanecer el tiempo necesario para controlar la situación.
El incendio ha tenido un impacto considerable en la infraestructura y recursos locales. La rotura del Canal de Aguamansa ha generado preocupación en cuanto al suministro de agua para los municipios afectados. Ante esta situación, se ha instalado a la población a consumir responsablemente el agua disponible, dada la complejidad de las reparaciones debido a las condiciones impuestas por el fuego.
Aunque las autoridades han calificado la jornada de extinción como moderadamente positiva, el incendio sigue siendo un desafío colosal y persistente. @mundiario