La COP28 en Dubái: ¿un petroestado lidera la batalla para acabar con los combustibles fósiles?

La COP28 se realiza en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. / RR SS.
La COP28 se realiza en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. / RR SS.

La ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, se convierte en el epicentro de la lucha contra el cambio climático al albergar la COP28, la cumbre anual de la ONU sobre el clima.

La COP28 en Dubái: ¿un petroestado lidera la batalla para acabar con los combustibles fósiles?

Los representantes de casi 200 naciones se reúnen en Dubái para la COP28 con el objetivo de trazar una ruta clara hacia un futuro sostenible. La paradoja de esta cumbre radica en que se celebra en uno de los principales productores de petróleo y gas, Emiratos Árabes Unidos, desencadenando incertidumbre sobre el impacto que esto pueda tener en las negociaciones.

La comunidad internacional enfrenta el desafío de acordar medidas concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente provenientes de los combustibles fósiles. Mientras se espera un llamamiento para triplicar la capacidad renovable global, la verdadera batalla se centra en abandonar la dependencia de estos combustibles. La COP28 busca superar las contradicciones de la lucha climática mundial, pero la presidencia del ministro de Industria de Emiratos, también CEO de la octava petrolera del mundo, genera sospechas sobre posibles conflictos de interés.

Ante la urgencia de limitar el calentamiento a 1,5 grados, las expectativas incluyen compromisos para reducir la extracción de combustibles fósiles. Sin embargo, un estudio respaldado por la agencia medioambiental de la ONU revela que algunos gobiernos planean duplicar la producción de estos recursos en 2030, contraviniendo los objetivos del Acuerdo de París.

Las tensiones previas a la cumbre se intensificaron con las acusaciones de que la presidencia de la COP podría aprovecharse para expandir sus negocios, lo que el ministro de Emiratos Árabes Unidos ha negado rotundamente. A pesar de estas controversias, la COP28 debe ofrecer un balance global de los esfuerzos para contener el cambio climático desde la firma del Acuerdo de París en 2015.

¿Compromisos simbólicos?

El mayor desafío será lograr un consenso sobre la reducción del uso de combustibles fósiles. Mientras se espera un llamamiento para triplicar la capacidad renovable global, la cumbre deberá abordar la incompatibilidad entre la dependencia de los combustibles fósiles y los objetivos climáticos.

Aunque la presidencia de la COP28 promueve la implicación de las empresas de petróleo y gas en la transición energética, críticos advierten sobre la posibilidad de que estos compromisos sean meramente simbólicos. La incertidumbre sobre el resultado de las discusiones sobre combustibles fósiles contrasta con la posible creación de un fondo de pérdidas y daños para compensar a las regiones más vulnerables, un paso positivo que podría emerger de la cumbre.

Dubái se enfrenta al desafío de liderar una cumbre crucial para el futuro del planeta, mientras su propia economía depende en un 29% de la industria de los combustibles fósiles. La COP28, más que una simple reunión, se presenta como un punto de inflexión para definir el rumbo hacia un futuro sostenible. @mundiario

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