António Guterres lanza una dura advertencia sobre el calentamiento global
António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, ha emitido un alarmante mensaje sobre la crisis climática durante su intervención en una minicumbre climática en la sede de la ONU en Nueva York. Utilizando un fuerte símil, Guterres advirtió que "la humanidad ha abierto las puertas al infierno", haciendo hincapié en los efectos devastadores del cambio climático en todo el mundo.
El secretario general de la ONU señaló los impactos del calor extremo, las inundaciones, las enfermedades relacionadas con el calor y los incendios forestales históricos como evidencia de los efectos del cambio climático. En particular, mencionó a los agricultores que enfrentan la pérdida de cultivos debido a inundaciones, así como los riesgos para la salud vinculados a las altas temperaturas.
Guterres subrayó que la acción climática actual se ve eclipsada por la magnitud del desafío que enfrenta el mundo. A pesar de los compromisos de reducción de emisiones por parte de los países, el planeta ya se encuentra 1,2 grados Celsius más cálido que en la era preindustrial. Además, se proyecta que, a menos que se tomen medidas adicionales, el calentamiento global podría llegar a 2,8 grados Celsius este siglo, lo que llevaría a un mundo peligroso e inestable.
El secretario general de la ONU no solo lamentó la falta de ambición por parte de los gobiernos en la lucha contra el cambio climático, sino que también apuntó a las grandes empresas. Guterres criticó las promesas vacías de algunas compañías que pretenden ser defensoras de la causa climática, mientras emplean su influencia y recursos para obstaculizar la transición hacia un mundo libre de emisiones.
La minicumbre climática convocada por Guterres tenía como objetivo impulsar los planes climáticos de las naciones y movilizar acciones concretas. Aunque la cita no se esperaba que resultara en compromisos inmediatos para cambiar la trayectoria de las emisiones globales, se busca que sirva como un catalizador para la próxima Cumbre del Clima, la COP28, que se llevará a cabo en diciembre en Dubái.
En la COP28, se realizará el primer balance oficial del Acuerdo de París de 2015, que estableció como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius. Sin embargo, según Guterres, la humanidad se encamina actualmente hacia un calentamiento de 2,8 grados, lo que resalta la urgente necesidad de desvincular la economía mundial de los combustibles fósiles.
Guterres instó a los países más contaminantes a reducir sus emisiones y a dejar de utilizar el carbón para 2030 en el caso de los miembros de la OCDE y para 2040 en el resto de las naciones. También llamó a poner fin a las subvenciones públicas a los combustibles fósiles, que representan una cifra asombrosa de siete billones de dólares en 2022, según el Fondo Monetario Internacional.
El secretario general de la ONU hizo un llamado a la transición hacia las energías renovables y pidió una mayor ambición en este sentido. En última instancia, Guterres enfatizó la importancia de la justicia climática y el apoyo a las naciones más vulnerables que sufren las peores consecuencias del cambio climático, así como la necesidad de cumplir con los compromisos financieros y reducir el endeudamiento de estas naciones.
La minicumbre climática y la próxima COP28 representan esfuerzos cruciales para abordar la crisis climática y tomar medidas concretas hacia un futuro más sostenible y seguro para el planeta. La humanidad enfrenta un desafío global que requiere la colaboración de gobiernos, empresas y ciudadanos de todo el mundo. @mundiario