Yolanda Díaz lidera algo más que un movimiento social transformado en un partido político

Yolanda Díaz. / Mundiario
Yolanda Díaz. / Mundiario
Los discursos de “las otras políticas” no hablan de PIB ni de productividad, pero abrazan políticas transformadoras que, de aplicarse, exigirían cambios profundos en el Estado.
Yolanda Díaz lidera algo más que un movimiento social transformado en un partido político

José Luis Méndez Romeu, el autor de España en discordia (Mundiediciones, 2021), ha escrito en MUNDIARIO que las políticas españolas se apoderan del escenario. También, que aspiran a más poder, aunque envuelven sus discursos "en formas suaves, lugares comunes y mucha escenografía". Unas luchan contra su partido, otras contra sus líderes, constata este fino analista con gran experiencia política.

Tal vez la más llamativa es Yolanda Díaz, que se perfila como la candidata a la presidencia del Gobierno de la izquierda a la izquierda del PSOE. Días atrás se ha citado en Valencia con Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat valenciana; Ada Colau, alcaldesa de Barcelona; Mónica García, portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, y Fátima Hamed Hossain, diputada ceutí. Fue, sin duda, un acontecimiento político y, tal vez sin pretenderlo, también económico, ya que, si bien sus discursos no hablan de PIB ni de productividad, abanderan políticas transformadoras que, de aplicarse, exigirían cambios profundos en las finanzas del Estado.

En la historia contemporánea podemos encontrar distintos perfiles de mujeres capaces de marcar su tiempo. Son inolvidables las mujeres que han hecho política, como Indira Gandhi, durante quince años primera ministra de la India, clave para poner coto a la sociedad patriarcal de su gran país, o como Eva Duarte de Perón, que presidió el Partido Peronista femenino y logró la igualdad política entre hombres y mujeres en Argentina, además de sumarse a las luchas por los derechos laborales y sociales.

También hicieron historia, desde la derecha, mujeres que se centraron en la gestión económica desde la política conservadora, como Margaret Thatcher, la primera mujer jefa de Gobierno del Reino Unido, que cambió la estructura económica e industrial de su país desde posiciones ultraliberales que dieron lugar al llamado thatcherismo.

Hay, a su vez, mujeres que se han volcado en los derechos humanos como Anna Eleanor Roosevelt, casada con el presidente demócrata estadounidense Franklin Delano Rooosevelt, toda una activista por los derechos humanos que terminó formulando la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, o como Rigoberta Menchú, la líder indígena guatemalteca defensora de los derechos humanos que consiguió el premio Nobel de la paz.

Y estaría también el modelo de mujeres intelectuales, como Simone de Beauvoir, luchadora por favorecer el papel de la mujer en una sociedad masculina. Por fortuna, también hay muchas más mujeres dignas de aparecer en un análisis de este tipo.

¿En qué modelo habría que encuadrar a Yolanda Díaz, Mónica Oltra, Ada Colau, Mónica García y Fátima Hamed Hossain? Puede que en todos y a la vez en ninguno. De sus trayectorias y gestiones políticas, algunas desde el poder y la oposición, otras solo opositoras, se desprende un claro perfil de izquierdas envuelto en un cuidado lenguaje transversal, sin duda necesario para la llamada “plataforma de Yolanda”.

De la lectura de sus manifiestos para la cumbre política de Valencia se desprenden al menos dos cosas: la voluntad de transformar el país y de escuchar –de dialogar– ante un cambio de paradigma

De la lectura de sus manifiestos para esta cumbre política de la nueva izquierda española se desprenden al menos dos cosas: la voluntad de transformar el país y de escuchar –de dialogar– ante un cambio de paradigma. Los partidos políticos tradicionales, especialmente el PSOE, pero también los lobbies económicos deberían estar atentos, porque lo que están diciendo puede cautivar a mucha gente.

La apelación de Yolanda Díaz a las trümmerfrauen alemanas, las mujeres de los escombros que levantaron las ciudades de Alemania tras la II Guerra Mundial, puede dar una idea de su ambición de trascendencia histórica. Esto no es Podemos –un movimiento social transformado en un partido político–, es algo mucho más sutil, ideado por una experimentada comunista, cuya capacidad de seducción, más allá de sus bases obreras, es evidente. @J_L_Gomez


AL ALZA

Las mujeres

España, al igual que Europa, está en un momento de cambio histórico, frente a dos referentes globales: EE UU y China, que hacen política pero también fabrican las cosas que consume todo el planeta. El mundo de las ideas es siempre fascinante, pero las cosas de comer son indispensables. Cuando Yolanda Díaz evoca el rol de las trümmerfrauen alemanas sabe bien lo que está haciendo: coloca el feminismo ante una nueva frontera, la de reconstruir un país. Se nota que ahí hay gente que le da a la cabeza.

A LA BAJA

Los partidos

En la reunión de “las otras políticas” en Valencia surgieron palabras poco o nada positivas para los partidos políticos. Últimamente es algo que sucede a menudo en España, donde parece olvidarse el mandato constitucional, que es claro y rotundo: los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. ¿Toca revisar su papel? ¿Puede aprovechar el populismo el desprestigio de los partidos?


PROTAGONISTAS

Yolanda Díaz

Vicepresidenta del Gobierno

Sucedió en Ferrol, después en Galicia y ahora en España. No deja a nadie indiferente. Es una política de cuna, bien formada y brillante, ambiciosa, orgullosa de ser comunista, pero no por ello ajena a una sociedad plural y abierta.

Mónica Oltra

Vicepresidenta de la Generalitat valenciana

La anfitriona de la reunión de “las otras políticas” en Valencia es una mujer con poder, aliada del PSOE, que se mantiene a salvo de la crisis de Podemos y de las mareas. Yolanda Díaz es para ella una buena baza complementaria para sus intereses.

Ada Colau

Alcaldesa de Barcelona

De “las otras políticas” reunidas en Valencia es la que toca poder más cerca de la pura gestión. Su dependencia del PSC y su cargo la hicieron pragmática, de ahí que siga en el mundo de las ideas pero no olvide que Barcelona es un motor económico.

Mónica García

Portavoz de Más Madrid

Sorprendió al colocarse por delante del PSOE en las elecciones autonómicas de Madrid y ahora aparece en la llamada “plataforma de Yolanda”. A Sánchez parece que le gusta ver a su izquierda junta, pero no vaya a ser que le pase como a Gabilondo. @mundiario

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