Vox acelera la lucha por la hegemonía en la derecha

Santiago Abascal y Pablo Casado. / RR SS
Santiago Abascal y Pablo Casado. / RR SS

La moción de censura es un ataque al PP, obligándolo a definirse frente a una posición berroqueña, envuelta en algunos de los argumentos más queridos a los populares: la forma del Estado, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, el combate al nacionalismo o el simbolismo de la bandera.

Vox acelera la lucha por la hegemonía en la derecha

Día de la Fiesta Nacional de España, del Pilar, de la Hispanidad o de la Raza, según el momento histórico. Mediodía soleado en Barcelona. Una manifestación de doscientos vehículos aproximadamente y otras tantas motocicletas, profusamente adornada con banderas nacionales y tocando el claxon, recorre el Example, el barrio más genuino de la burguesía acomodada. Es Vox ocupando la calle en una ciudad en la que el PP prácticamente no existe. No son muchas personas, tal vez 700, mayoritariamente jóvenes.

La manifestación forma parte de una convocatoria en distintas ciudades. El mismo día sale a la calle por primera vez un nuevo diario digital editado por una fundación ligada a dicho grupo político. Posicionamiento editorial claro, vocación iberoamericana, defensa de Trump y Orban entre otros. Se reclaman parte de la batalla cultural o de las ideas que varios ideólogos de la derecha vienen reclamando insistentemente. Lo más novedoso es el planteamiento internacional aunque limitado a la comunidad castellanohablante. Pocos días antes han anunciado la creación de un sindicato para disputar la hegemonía de la izquierda en el ámbito laboral.

La creación de un medio próximo trata de contrarrestar el apoyo abierto de muchos medios escritos al PP, de la misma forma que en el sector audiovisual es mayoritario el apoyo al Gobierno. También Unidas Podemos mantiene un medio próximo, si bien con medios precarios.

En la misma semana Vox presenta una moción de censura que por exigencias del reglamento parlamentario es contra el Presidente del Gobierno pero que de forma nada disimulada es un ataque al PP, obligándolo a definirse frente a una posición berroqueña, envuelta en algunos de los argumentos más queridos a los populares: la forma del Estado, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, el combate al nacionalismo o el simbolismo de la bandera. Para los populares votar a favor es perder el debate. Sin embargo tanto el voto en contra como la abstención sitúan a su partido en posición débil pues le exigen explicar matices que diferencian ambas organizaciones que tradicionalmente han estado unidas.

Vox está tratando de capitalizar la debilidad del PP, medida por las encuestas recientes que muestran estancamiento. En un momento de acoso judicial a cuenta de escándalos pasados y de desgaste por la gestión de la crisis sanitaria, donde al igual que le ocurre al Gobierno, el debate constante sobre la salud es percibido por los ciudadanos como nefasto.

Mientras Ciudadanos está atrapado en contradicciones insalvables consecuencia de  gestionar con el PP varios Ejecutivos y al tiempo tratar de  negociar con el Gobierno los Presupuestos para ser ninguneado abiertamente. A corto plazo el intento del partido más radical y antisistema de la política española por disputar la hegemonía a los populares sólo puede favorecer al Gobierno. Pero al tiempo sitúa al primer partido de la oposición ante una incómoda disyuntiva: disputar con Vox el citado imaginario, donde solo puede perder terreno o presentar una estrategia política convincente, algo que no ha hecho desde que perdió el Gobierno.

Casado tiene tres opciones teóricas ante sí, representadas por otros tantos Presidentes autonómicos. El pragmatismo político que encarna Feijóo, la combatividad liberal de Ayuso o la moderación pactista de Moreno, pero la presión de Vox reduce las opciones. Quien mejor acierte en dar expresión política al malestar social que ya se percibe, liderará la derecha. El Gobierno puede estar tranquilo durante los próximos meses mientras la lucha en los escaños de enfrente se agudiza y generaliza. @mundiario

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