Voces de Podemos llaman a reflexionar sobre las formas utilizadas en el Congreso
Ha surgido un debate interno dentro del partido, en el que se discute la pertinencia de las acciones o declaraciones altisonantes para la posición política del grupo en el futuro.
Tanto el PP, como el PSOE, y Ciudadanos, han mostrado su inconformidad con las formas en las que el partido Podemos se comporta e interviene en el hemiciclo, al punto que se ha sugerido que se analice dicha situación en la Mesa de la Cámara Baja. El debate se abre entonces en torno a dichos comportamientos.
Las críticas que han comenzado a escucharse propiciado una discusión incluso a nivel interno en la agrupación. La alianza Unidos Podemos discute cómo equilibrar esa estrategia de agitación, la misma que los hace un grupo diferente, para que no empañe el fondo de su mensaje político. Quieren ser tomados con seriedad a pesar de las formas.
La mayoría de los comportamientos “atípicos” que han mostrado estos partidos han sido tolerados en cierta medida, como parte de una adaptación de la política a la nueva realidad social, a las voces que surgen y que tienen el derecho de ser escuchadas. Pero el incidente que ha reavivado la preocupación, fue el del diputado Diego Cañamero.
Incidente en el que se exhibieron varios carteles frente al ministro de Justicia, Rafael Catalá, para pedir la excarcelación del líder sindical, Andrés Bódalo, quien fue condenado por agredir a un edil socialista. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, considera que dichas acciones calificaron como intimidación, y que deberían ser apercibidas públicamente para evitar que se repitan.
La presidenta solicitó a Podemos “respeto institucional” y que procedieran a retirar las camisetas que habían sido estratégicamente colocadas sobre las bancadas, con lemas alusivos al agua y su privatización. Han sido estos acontecimientos los que han provocado un debate interno en cuanto a la ruta a seguir.
Algunos diputados reconocen que estas acciones de choque son efectivas en una tónica de protesta, algo que los hace conectar con la gente y adquirir una imagen distinta al del político tradicional. Pero sí admiten que llevadas al extremo, este tipo de muestras son capaces de opacar el mensaje político y encasillar al partido irremediablemente.
Esta reflexión alcanza tanto iniciativas y acciones, como las palabras duras que se usan en el pleno de diputados. La última muestra fue la de Pablo Iglesias cuando citando a Lope de Vega, el líder de Podemos le dijo al presidente de Gobierno que el informe de los letrados parlamentarios “se la bufa”.
Las discusiones a lo interno de un partido son siempre sanas, y en Podemos discutir las formas no es nuevo. De hecho fue uno de los temas en el proceso previo al congreso de Vistalegre 2. Habrá que ver si moderan la línea o siguen en una vía que podría aislarlos al final del día.