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Vizcarra emplaza al Congreso a discutir la reforma política en Perú

El presidente peruano exigió que los proyectos presentados por su Gobierno sean debatidos en el Parlamento. El fujimorismo y sus aliados criticaron nuevo intento de confrontación.

Vizcarra emplaza al Congreso a discutir la reforma política en Perú
El presidente Vizcarra criticó al Congreso por la demora en el debate de la reforma política en Perú. / Twitter.
El presidente Vizcarra criticó al Congreso por la demora en el debate de la reforma política en Perú. / Twitter.

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Rodrigo Chillitupa Tantas

Rodrigo Chillitupa Tantas

El autor, RODRIGO CHILLITUPA TANTAS, escribe en MUNDIARIO. Es periodista peruano de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Trabajó como redactor en los periódicos Todo Sport, Nuevo Sol y el Grupo La República. Fue corresponsal en Segundo Enfoque de Argentina. Actualmente colabora con la revista CARETAS. @mundiario

Una nueva confrontación entre el gobierno de Martín Vizcarra y el Congreso de Perú –dominado por el fujimorismo– agita aún más la coyuntura en el país sudamericano, a mayores del terremoto político que ha significado las investigaciones del caso Lava Jato. Este martes, el presidente peruano acudió sorpresivamente al Parlamento para cuestionar el retraso del debate de los doce proyectos de la reforma política, planteada por su gestión en abril pasado. “Ha pasado más de un mes y no se ha avanzado prácticamente nada”, dijo Vizcarra acompañado por su primer ministro, Salvador del Solar, y del titular de Justicia, Vicente Zevallos.

La postura del mandatario peruano contra el Parlamento se debe a un hecho reciente que desató toda una polémica. La semana pasada se archivó un proyecto clave de la reforma política: el levantamiento de la inmunidad de los congresistas. Con votos de la mayoría de las bancadas de oposición se desestimó que la justicia peruana sea la encargada de retirar dicha facultad que protege a los parlamentarios de cualquier denuncia o investigación penal. El tema se puso en consideración debido a que un excongresista Edwin Donayre, sentenciado en doble instancia por corrupción en las Fuerzas Armadas, se dio a la fuga apenas fue desaforado de su cargo.

“Este tipo de actitudes indican que no hay voluntad de cambio para llegar al Bicentenario con una mejor posición”, agregó Vizcarra ante la prensa. Dentro del paquete de reformas planteadas por el presidente se encuentran requisitos esenciales que debe tener un partido político en Perú: la nueva cifra exacta de firmas para su inscripción, la democracia interna para presentarse en las elecciones generales y el financiamiento político. Sin embargo, también se establece cambios en materias de gobernabilidad y la estructura del sistema electoral peruano. Todo en medio del desprestigio de la política peruana a raíz del caso Lava Jato.

El discurso de Vizcarra provocó la respuesta inmediata de los partidos representados en el Congreso. “Si lo que está haciendo es preparar el terreno para un posible cierre que sea sincero y que lo diga", señaló el titular del Parlamento, Daniel Salaverry. El fujimorismo también criticó a Vizcarra por su exigencia a que se debata con celeridad los proyectos de la reforma política. Los portavoces de la bancada liderada por la excandidata presidencial Keiko Fujimori, recluida en prisión por aportes dudosos a su campaña electoral del 2011, señalaron que “se debe estar alerta ante cualquier intento de quiebre democrático”.

El escenario de confrontación por la reforma política tiene un matiz parecido al contexto en el que se debatió la reforma judicial el año pasado. En esa oportunidad, Vizcarra deslizó la posibilidad de presentar una “cuestión de confianza” porque sus proyectos eran bloqueados por el Congreso. El mandatario se basó en el artículo 133 de la Constitución peruana. Esta facultad constitucional consiste en que dispone a su gabinete de ministros ante el Legislativo para que sea ratificado o censurado. Si se opta por la segunda opción, el presidente, de acuerdo a la Carta Magna, puede disolver el Parlamento por haber negado la confianza a dos gabinetes.

Desde el 2016, cuando el economista Pedro Pablo Kuczynski comenzó su gestión, ya se debatía sobre la posibilidad de cerrar el Congreso. ¿El motivo de esa arriesgada apuesta política? Tras las elecciones generales, Keiko Fujimori logró colocar una mayoría parlamentaria que, inevitablemente, iba a complicar los planes que la Administración de Kuczynski quería implementar para el país. Dicho análisis se cumplió ya que el fujimorismo censuró a cinco ministros y propició la renuncia de Kuczynski tras revelarse una escandalosa compra de votos para evitar su segunda vacancia por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht.

Mientras se discute sobre el posible cierre del Parlamento, el fujimorismo ha presentado una iniciativa legislativa para regular el tema de la “cuestión de confianza” y establecer precisiones sobre la reelección presidencial. La respuesta de la mayoría opositora apunta a limitar las competencias del Ejecutivo, que podría optar por esta vía constitucional para descongelar sus iniciativas en el Congreso. El ministro de Justicia, Vicente Zevallos, no lo ha descartado tampoco en una entrevista televisiva. “Eso se verá en su momento”, señaló. Con esta nueva disputa entre el gobierno y la oposición, Perú profundiza su crisis política que parece nunca acabar de cara al 2021. @mundiario