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Van der Bellen derrota al ultraderechista Hofer y será el nuevo presidente de Austria

Los austriacos han apostado por un presidente progresista y europeísta. El candidato independiente se quedó con el 53.6% y derrotó al euroescéptico Partido de la Libertad de Austria y su candidato Norbert Hofer, que juntó apenas el 46.4%.

Van der Bellen derrota al ultraderechista Hofer y será el nuevo presidente de Austria
Alexander van der Bellen, nuevo presidente de Austria. / Facebook.
Alexander van der Bellen, nuevo presidente de Austria. / Facebook.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

La televisión austríaca y los primeros sondeos apuntan a que los austríacos optaron por un hombre progresista y europeísta para dirigir los pasos de su país. El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ, por sus siglas en alemán) no ha esperado a que se anuncien los resultados oficiales para reconocer la derrota. Los datos hasta el momento le dan el triunfo a Alexander van der Bellen, que sumó el 53.6% de los votos contra el 46.4% de Norbert Hofer, candidato ultraderechista. La distancia es más grande respecto a la que les separó en el primer intento en el mes de mayo, cuando fue de 50.3% contra 49.7% para van der Bellen y Hofer, respectivamente.

El candidato del FPÖ escribió en redes sociales para aceptar formalmente la derrota. "Me hubiera gustado cuidar de Austria", rezaba su publicación. Heinz-Christian Strache, jefe del partido ultraderechista, también admitió los resultados y se mostró decepcionado pues esperaba un resultado distinto.

El ultranacionalista y euroescéptico Hofer y el exintegrante del partido de Los Verdes se disputaron la presidencia en la campaña presidencial más larga en la historia de Austria. Esta victoria aparte tiene un simbolismo para Europa pues es un freno al avance populista de extrema derecha en el continente tras las victorias primero del Brexit en el Reino Unido y luego de Donald Trump en Estados Unidos. Fue la segunda vez Hofer y van der Bellen se someten a las urnas luego de que las primeras elecciones fueran canceladas por anomalías en el conteo de los votos. En aquel entonces el exportavoz de los verdes también ganó pero por apenas 31,000 votos. Las encuestas profetizaban que hoy ese margen se ampliaría pero que el desenlace podría incluso favorecer a Hofer.

La elección fue un parteaguas en la sociedad austríaca, que cedió a la presión de los dos candidatos de volver a acudir a las urnas. La ultraderecha se jugaba su nueva oportunidad de llevar al poder en cualquier país de Europa a uno de los suyos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Su victoria hubiera representado un empuje de autoestima para movimientos similares en países como Francia, Alemania y Países Bajos. Tanto el Frente Nacional (Francia) como Alternativa para Alemania (Alemania) han deseado suerte a su hermano FPÖ en las redes sociales.

El discurso antiinmigración y antistablishment ha marcado el rumbo de los ultranacionalistas en los últimos años. Pero la crisis de refugiados (9,000 solicitudes el año pasado y 37,000 en lo que va del presente) fue el catalizador que terminó marcando la diferencia. Hofer se puso a sí mismo el uniforme de ser el defensor de los austríacos de carne y hueso, esos perjudicados por el establishment y elevó su nombre en torno a los ciudadanos molestos por la crisis económica y social. La falta de reacción, o de efectividad, del Gobierno formado en coalición por el Partido Socialdemócrata de Austria (DPÖ, por sus siglas en alemán) y del Partido de la Democracia Cristiana (ÖVP, por sus siglas en alemán) para impulsar reformas que ayuden a mejorar la situación cayó en las garras de Hofer como presas abandonadas en garras de las hienas.

"Los austríacos primero", defendió el ultranacionalista durante su campaña, apoyado en un serio rechazo al islam y la aseveración que los refugiados traen consigo a terroristas y criminales. El Donald Trump de Austria vaticina que los "falsos refugiados" llegan a su país sólo para vivir de las ayudas sociales. Otro de sus recursos retóricos favoritos ha sido la insistencia de celebrar un referendo para que su país abandone la Unión Europea. Eso sí, de esa última propuesta se fue retractando poco a poco conforme fue viendo los efectos del Brexit en la isla británica.

Hofer pretende acercase y coquetear con los países europeos del este y ponerse así a la altura de las grandes potencias de la UE, critica también las sanciones a Rusia y espera que la victoria de Trump y la administración de éste terminebeneficiándole de alguna u otra forma, aunque ya quedó claro que no será para llegar a la presidencia.

Su contrincante presidencial se erigió como la gran esperanza de los progresistas en una jornada que Bruselas sigue muy de cerca pues también se disputa el referendo de Italia en el que Matteo Renzi podría recibir su condena como primer ministro. Van der Bellen, otrora gran tótem del partido verde, renunció a cualquier organización y participó por su propia cuenta, agrupando a su alrededor el voto urbano y de la población con mayor nivel educativo. Aunque también recibió la bendición de quienes temen que un presidente ultraderechista pueda abrir la veda para que el FPÖ termine apoderándose del Gobierno en su totalidad.

"Estas elecciones no son solo sobre dos personas, sino si Austria sigue siendo un miembro firme de la Unión Europea, algo que va en interés de toda Europa", dijo van der Bellen tras votar en horas de la mañana.

Luego de haber ganado sus primeras elecciones en el verano, el independiente se dedicó a dirigir sus esfuerzos al voto urbano con un discurso que apelaba a la "patria", que defendía no era propiedad privada de la ultraderecha. Con una imagen más presidenciable y diplomática que la de su contrincante, van der Bellen promete cumplir con el papel tradicional del jefe de Estado y crear puentes beneficiosos para su país.

El economista de 72 años ofrece diálogo y moderación ante el extremismo de los ultranacionalistas, y no se inmutó para advertir de qué hubiera pasado si Hofer hubiese ganado. Lo más grave hubiese sido que Austria perdiera su condición de socio indispensable para Bruselas.@hmorales_gt