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Uruguay ante la crisis de Venezuela

No integró el grupo de Lima como lo solicitaba la oposición. Busca por distintas vías que no haya un baño de sangre en Venezuela, que no haya más pérdidas de vidas humanas en dicho país.

Uruguay ante la crisis de Venezuela
Donald Trump y Juan Guaidó.
Donald Trump y Juan Guaidó.

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Alberto Couriel

Alberto Couriel

El autor, ALBERTO COURIEL, economista uruguayo, es columnista de MUNDIARIO. Exsenador, exdiputado y profesor emérito, fue también profesor de post grado en diversos países. Es autor de numerosas publicaciones. @mundiario

Las primeras semanas del 2019 muestran la situación de Venezuela como una de las noticias internacionales más relevantes. Uruguay ha tenido un papel muy activo, sobre la base de los viejos principios de la política internacional, como el de no intervención, el de autodeterminación y la resolución de los conflictos por las vías pacíficas.

Bajo el liderazgo de los EE UU, se conformó una estrategia con el objetivo exclusivo de derrocar a Maduro de la presidencia de Venezuela. El 23 de enero el diputado Juan Guaidó, presidente de la Asamblea General, se auto proclamó presidente interino de Venezuela, con el apoyo inmediato del gobierno de los EE UU,  del Secretario General de la OEA, del grupo de Lima, creado específicamente con el objetivo exclusivo de derrocar a Maduro, con la excepción de  México, del Parlamento Europeo y algunos países de la Unión Europea. Posteriormente EE UU continuó con nuevas sanciones, destacándose  medidas financieras como no entregar, y de alguna manera incautar los fondos provenienes de facturas por compra de petróleo venezolano. Ello es una restricción muy importante que va a profundizar la crisis humanitaria que se vive en Venezuela.

En la nota de la semana pasada Geopolítica y Venezuela marcamos los intereses económicos- Venezuela tiene las mayores  reservas mundiales de petróleo- y geopolíticos de EE UU que actualmente tiende a enfrentar a los gobiernos de izquierda de la región. Pero también aparecen en escena China y Rusia con intereses similares y acreedores de abultadas deudas de Venezuela con dichas potencias. Pero también marcamos en la nota anterior que la profunda crisis económica, social y política que vive Venezuela tiene especialmente causas internas. La fuerte caída de la producción de petróleo, el impresionante proceso de inflación, la caída del PBI y la elevada emigración de venezolanos es básicamente responsabilidad del gobierno de Maduro.

Frente a la auto proclamación de Guaidó, Uruguay y México iniciaron conversaciones para buscar caminos de diálogo entre los venezolanos. En el mes de febrero se realizaron dos reuniones en Montevideo. El 6 de febrero se llevó adelante una reunión de Uruguay con México, Bolivia y países del Caribe donde aprobaron un documento de 4 puntos, llamando  al diálogo sin condiciones de ninguna naturaleza. Los puntos en discusión los fijarían el gobierno de Venezuela y los representantes de la oposición y actuarían  como interlocutores figuras muy destacadas en el plano internacional, como Enrique Iglesias y Rebeca Gryspan. Maduro aceptó de inmediato este tipo de diálogo. En cambio Guaidó no aceptó este tipo de conversaciones, porque su carta principal es la intervención de los militares venezolanos contra Maduro o en última instancia la intervención militar de los EE UU, lo que muestra a las claras sus ideas democráticas. Todos los grupos integrantes del Frente Amplio apoyaron esta posición del gobierno de Uruguay. En cambio, toda  la oposición política critica las posturas del FA, buscando réditos electorales y olvidándose de principios básicos de la histórica política internacional de Uruguay. Para ello los grandes medios de comunicación juegan un papel muy importante parra criticar todas las medidas y acciones de los gobiernos frentistas.

El 7 de febrero se reunió en Montevideo el grupo de Contacto, liderado por  los países de la Unión Europea y participación de Uruguay, Bolivia, Ecuador y Costa Rica y estuvo presente como invitado México. La resolución de este  evento marca la búsqueda del diálogo, como en la reunión del día anterior, pero pone como condición la realización de elecciones libres, justas y transparentes. En realidad los  países del grupo de Contacto, salvo Uruguay  y Bolivia,  han apoyado las posiciones de Guaidó y son fuertes críticos de la política de Maduro.

Uruguay ha actuado muy dignamente en sus posiciones sobre Venezuela. Ha declarado en Naciones Unidas muy fuertemente que no aceptará ningún tipo de intervención militar en Venezuela. No integró el grupo de Lima como lo solicitaba la oposición. Busca por  distintas vías que no haya un baño de sangre en Venezuela, que no haya más pérdidas de vidas humanas en dicho  país, que sin diálogo no hay salidas pacíficas. Sabiendo que este diálogo es muy difícil, acompaña dos posiciones que pueden ser complementarias, que no son contradictorias. Hemos sido críticos de algunas posiciones del Ministro Nin Novoa, sobre todo en los acuerdos comerciales, pero en el tema actual de Venezuela  se han realizado grandes esfuerzos por encontrar las mejores salidas, se ha jugado en la primera división sabiendo de las dificultades para el diálogo propuesto. @mundiario