Unanimidad en el Poder Judicial: Peramato despeja su camino hacia la Fiscalía General del Estado
El Poder Judicial ha emitido un mensaje claro y rotundo: Teresa Peramato cumple todos los requisitos para asumir la jefatura del Ministerio Fiscal. El informe del Consejo General del Poder Judicial, aprobado por unanimidad, certifica que la jurista reúne la experiencia y méritos necesarios para ocupar el cargo de fiscal general del Estado, abriendo así el trámite para que el Gobierno la presente ante la Comisión de Justicia del Congreso.
El respaldo del CGPJ, aunque no vinculante, es un paso imprescindible dentro del procedimiento de designación. El órgano se limita a verificar que la persona propuesta es un jurista de reconocido prestigio y con al menos 15 años de ejercicio profesional, requisitos que Peramato supera ampliamente gracias a una trayectoria de más de tres décadas en la carrera fiscal.
La operación de relevo se ha acelerado para evitar un vacío institucional tras la renuncia de Álvaro García Ortiz, dimitido este lunes tras su condena a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos relacionado con el empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Su cese será efectivo cuando lo recoja el Boletín Oficial del Estado, momento en que se activará formalmente la llegada de Peramato.
Un consenso inusual en la carrera fiscal
Más allá del procedimiento, el respaldo a la futura fiscal general destaca por su carácter unánime en un contexto profesional tradicionalmente dividido. Todas las asociaciones fiscales han reconocido la solvencia de Peramato, una coincidencia poco frecuente en un colectivo tensionado en los últimos años por disputas internas y por el desgaste generado por la condena a García Ortiz.
El interés por conocer la postura del nuevo CGPJ era notable, tras la ruptura de la neutralidad tradicional del órgano en 2023 por parte del bloque conservador cuando el Consejo llevaba cinco años con el mandato caducado. Sin embargo, en esta ocasión no ha habido discrepancias: el informe se ha ceñido estrictamente a su evaluación técnica.
Con 35 años de servicio, Teresa Peramato ha ocupado puestos clave en la estructura del Ministerio Fiscal. Fue nombrada fiscal de Sala en 2021 —la máxima categoría profesional— y desde entonces ha dirigido la Fiscalía contra la Violencia de Género, una de las áreas más sensibles y estratégicas del sistema judicial.
Actualmente ejercía como jefa de la Sección Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo, una posición que subraya su peso en la toma de decisiones y su conocimiento de la jurisdicción penal en sus niveles más altos.
Próximo paso: el Congreso
Tras el aval unánime del CGPJ, el Gobierno enviará su propuesta al Congreso de los Diputados. Allí, Peramato se someterá a la habitual comparecencia ante la Comisión de Justicia, paso previo a su nombramiento formal.
El Ejecutivo quiere cerrar este relevo con rapidez para garantizar continuidad y estabilidad en la Fiscalía General del Estado, un organismo clave para la arquitectura institucional española. @mundiario