La UE condena “crímenes de guerra” contra infraestructuras civiles en Kiev

Ministro de Exteriores de Ucrania, Dmitro Kuleba y Josep Borrell. / @JosepBorrellF

Los representantes de las instituciones comunitarias lamentan la escalada del conflicto, mientras que Bielorrusia ha anunciado el despliegue de tropas junto a Rusia.

Los líderes de las instituciones de la Unión Europea (UE) han condenado de forma unánime los bombardeos contra infraestructuras civiles, en Kiev, Ucrania, calificando como “crímenes de guerra” a los ataques rusos emprendidos por el Kremlin en represalia a la explosión del puente de Kerch y el avance ucraniano en territorio anexado por Rusia.

“Estos ataques indiscriminados contra civiles son crímenes de guerra”, ha dicho el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. “Los horrendos ataques rusos contra Kiev y otras ciudades a lo largo del país muestran la desesperación del Kremlin”, ha añadido el político belga

Por su parte, el alto representante de Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell, ha recordado que los ataques contra infraestructuras civiles, como los de este lunes que han acabado con la vida de decenas de ciudadanos ucranianos, se tratan de “crímenes de guerra”. “Los ataques indiscriminados contra civiles están prohibidos por el derecho internacional humanitario”, ha afirmado el jefe de la diplomacia europea.

Las tropas rusas, cada vez más acorraladas debido a la recuperación del terreno por parte de las fuerzas ucranianas, habían atacado el lunes con varios misiles al centro de Kiev, al oeste y sur del país en represalia de la explosión contra el puente que une a Rusia con la anexada península de Crimea. El mandatario ruso, Vladimir Putin, había justificado su embate alegando que las detonaciones “de precisión” que asestó su Gobierno sobre la capital ucraniana tuvieron como objetivos “infraestructuras energéticas, militares y de comunicaciones”, mientras que el Gobierno de Ucrania y la prensa asegura que fueron establecimientos civiles.

Bielorrusia despliega militares con Moscú

Las declaraciones del jefe de la diplomacia europea se produjeron después de conversar con el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró que los ataques rusos, supuestamente, habían sido programados para “matar personas” y sacar de funcionamiento la red eléctrica del país, después de conversar con el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Olaf Scholz. “Están tratando de destruirnos y borrarnos de la faz de la tierra”, escribió Zelenski en sus redes sociales.

Borrell indicó que todos los involucrados en la comisión de crímenes de guerra “pagarían” y recalcó que estos “no tienen cabida en el siglo XXI”. Mientras tanto, el presidente bielorruso y estrecho colaborador del Kremlin, Aleksander Lukashenko, ha ordenado un despliegue militar conjunto a las fuerzas rusas cerca de Ucrania, ante una “posible agresión” por parte del Gobierno de Kiev.

Y es que Lukashenko, que ha concedido su permiso a Putin para utilizar territorio bielorruso para orquestar y desplegar fuerzas de combate en Ucrania, ha asegurado que Occidente planea “acciones terroristas” contra su país, incluyendo los ataques nucleares. “Llevamos décadas preparándonos para esto. Si es necesario, responderemos”, ha dicho.

“El entrenamiento en Polonia, Lituania y Ucrania de combatientes, incluidos radicales bielorrusos, para llevar a cabo sabotajes, actos terroristas y un levantamiento militar en el país se está convirtiendo en una amenaza directa”, ha asegurado el mandatario bielorruso tras una reunión de su alto mando, en el que acusó a la UE, a EE UU y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de intentar sabotear y “agravar la situación”. @mundiario