GEOPOLíTICA

Ucrania: desmontando el bloque oriental en el rostro de Moscú

Ucrania.
Ucrania.

Tras la implosión soviética, Occidente avanzó con agresividad sobre los países que se encontraban dentro del Pacto de Varsovia, versión oriental de la OTAN.

Ucrania: desmontando el bloque oriental en el rostro de Moscú

Como piezas de dominó, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Estonia, Hungría, Lituania, Letonia, Eslovenia, Bulgaria fueron cayendo bajo la órbita del Euro-OTAN, junto con Croacia, tras la intervención militar que detonó a Yugoslavia, aunque ese país no pertenecía a la órbita rusa. En noviembre de 2013, Moldavia y Georgia ingresaron en la Alianza Oriental, en una acción que también incluía a Armenia, Azerbaiján, Georgia, Bielorrusia y Ucrania.

Esa negativa fue el pecado que Estados Unidos y Europa no le perdonaron al ex presidente ucraniano Víctor Yanukovich, el hombre por el que Moscú apostaba para no perder terreno hacia el oeste para crear una significativa alianza económica.

Pero Estados Unidos y la Unión Europea desarrollaron de principio a fin un golpe de Estado que terminó con la destitución parlamentaria de Yanukovich, en un tratamiento express de apenas una hora, el 22 de febrero de 2014, y una convocatoria a elecciones tres meses más tarde.  Al mismo tiempo resolvieron la liberación de Yulia Timoshenko, mientras su socio político, Alexander Turchinov asumía la jefatura del Parlamento, y por ende, la presidencia interina del país.

En pocas horas, Washington se apresuró a legitimar al nuevo gobierno, en palabras de Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional de Barack Obama, durante una entrevista a la NBC.

Tras el caos desatado, la Unión Europea ofreció un rescate de €20.000 millones, según sea el resultado y la actitud del vencedor hacia occidente. Por las dudas, todos los líderes políticos que quedaron en carrera son prooccidentales y manifiestos antirrusos.

Mientras los ministros de finanzas del G20 se reunían en Sidney, la titular del FMI, Christine Lagarde aseguró que “por supuesto que estaremos preparados si las autoridades ucranianas se dirigen al FMI, sea para pedir consejo o para discutir sobre ayudas financieras vinculadas con reformas económicas”.  El Departamento de Estado ya había adelantado que apoyará cualquier gestión de Ucrania ante el FMI para solicitar “ayuda” financiera.

En el oriente de Ucrania, especialmente en Crimea, región fuertemente ligada al industrialismo ruso, se registraron importantes protestas contra la destitución de Yanukovich, y mientras en Kiev se izaban banderas de los separatistas chechenos y del Ejército de Libre de Siria, en Sebastopol se levantaba la bandera rusa. Finalmente, Crimea se integraría en Rusia.

Crimea es un territorio autónomo cedido por la URSS a Ucrania y donde el 60% de la población es rusófila y rusófona. El titular del parlamento de Crimea, Vladimir Konstantinov, adelantó el 20 de febrero que ya evaluaban la secesión de Ucrania, aprobada después en referendum:

"Tenemos solo una alternativa, en este caso no pueden haber dos o tres: la de denunciar la decisión del Comité Central [del Partido Comunista de la URSS] sobre la entrega de Crimea. Como señal de una amistad secular, una república soviética entregó Crimea a otra república que actualmente es un país que se llama Ucrania. Ahora vemos lo qué está pasando con esta 'amistad'. Y si deja de existir un país, pierden vigor todas las actas diplomáticas, dando lugar a una nueva situación jurídica y política".

Por su parte, el ex premier soviético Mikhail Gorbachev, afirmó que "a los consultores de Occidente habría que sacarlos de Ucrania con tractores".

Además de la importancia económica que tiene Ucrania, el mayor país de la Europa Oriental, es un vital enclave militar para Rusia, que en Sebastopol (Crimea), afinca la Flota del Mar Negro, la principal amenaza naval de la OTAN.

En 2007, el entonces presidente Viktor Yushchenko, había anunciado que la Flota del Mar Negro debería abandonar Ucrania después del 2017, pero Yanukovich acordó en 2010 con su par ruso Dmitri Medvedev una extensión de la permanencia naval rusa por 25 años, renovables por cinco más a partir de 2042.

Con el nuevo contexto, Rusia aceleró su presencia en Sebastopol y el comandante de la Marina de Guerra, Viktor Chirkov, anunció que incorporará seis submarinos diésel-eléctricos del proyecto 636, sumergibles de tercera generación indetectables, para fortalecer su capacidad operativa en el Mediterráneo.

Ucrania: desmontando el bloque oriental en el rostro de Moscú
Comentarios