Turquía desafía a Alemania y celebra un mitín en el consulado en Hamburgo

Mevlüt Cavusoglu, ministro de Relaciones Exteriores de Turquía en su mitin en Hamburgo. / Twitter

El titular de Relaciones Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, se presentó en la residencia del cónsul luego de que varias ciudades como Colonia y la misma Hamburgo prohibieran demostraciones de este tipo.

El presidente de Turquía ha vuelto a desafiar a a Alemania luego de que ésta le prohibiera congregarse con sus simpatizantes. Recep Tayyip Erdogan, quien la semana pasada comparó a los funcionarios de Berlín con el régimen nazi por el mencionado veto, el jefe de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlüt Cavusoglu, plantó cara a los alemanes y se presentó ante varios turcos a las faldas de la sede del consulado en Hamburgo. "Nadie puede impedir que me vea con ciudadanos de mi país", explicó Cavusoglu en la víspera de su desafío.

Berlín ha tratado de proceder con toda la discreción posible para no dar un paso en falso en un auténtico campo minado como el de sus relaciones con Ankara. Angela Merkel respondió con un tono suave a las acusaciones que hizo Erdogan y sus comparaciones con el Tercer Reich. "Esas


En la cancillería entienden estas arremetidas como gestos nacionalistas impulsados por el despacho de Erdogan para ganarse la simpatía de los turcos de cara al referendo que celebrará el país y en el que el presidente busca eliminar la figura del primer ministro para centralizar en él el poder. Así las cosas, la celebración de la consulta este 16 de abril marcaría un descenso en la intensidad de los ataques.

Esos vaticinios, sin embargo, lucen bastante remotos. El último altercado fue la tarde de ayer, lunes, en Hamburgo, ciudad que canceló el acto en el que comparecería Cavusoglu. El Ayuntamiento se justificó en que no que el lugar que eligió el Ministerio no era adecuado según los criterios de ley para este tipo de eventos, aunque no era la primera vez que se cancelaba un acto semejante. Otras como Colonia o Gaggenau también frenaron a Ankara de desplazar su campaña electoral a sus tierras, en donde residen hasta 1.5 millones de turcos con derecho a voto en su país de origen. Eso sí, han sido las autoridades regionales, no federales, las que han vetado a Erdogan y sus séquitos. Merkel evade tocarle las cosquillas a nadie.

Entonces, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía respondió al fuego. Según recogieron diarios locales, el funcionario aseguró que la decisión tomada por las autoridades de Hamburgo era "infame y guiada por los prejuicios" e "ilegal". A la larga, Cavusoglu se saltó todos los impedimientos y se presentó en la sede del consulado turco en Hamburgo, pues se trata de una locación en donde no pueden intervenir las autoridades locales.