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Turquía bombardea por sorpresa regiones con bases de las milicias kurdas

Recep Tayyip Erdogan aprovecha la retirada de tropas estadounidenses y ordena ataques sorpresa a zonas fronterizas entre Turquía y Siria.
Turquía bombardea por sorpresa regiones con bases de las milicias kurdas
Imagen de una zona atacada por Turquía. / Twitter
Imagen de una zona atacada por Turquía. / Twitter

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

El Gobierno de Turquía lanzó una ofensiva militar para abatir a las milicias kurdas instaladas en el norte de Siria. Las maniobras incluyen ataques aéreos con artillería contra posiciones cercanas a Ras al Ain, una localidad que se encuentra en la frontera entre ambos países. La ofensiva llega apenas unos días después de que Estados Unidos ordenara la retirada de sus tropas de la zona.

Sobre las 16.00 horas, tiempo local, el Ejército turco recibió la orden de ataque y sus aviones empezaron a bombardear objetivos de las milicias kurdas. "Las Fuerzas Armadas Turcas, junto con el Ejército Nacional Sirio lanzaron la Operación Manantial de Paz contra los terroristas del PKK-YPG y el Daesh (Estado Islámico) en el norte de Siria", escribió Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, en su Twitter.

Los cazas turcos están dejando caer bombas en Ras al Ain, Tel Abyad y Qamishli, todas localizadas en la frontera entre ambos países, y los medios de comunicación locales han difundido imágenes de las explosiones. Los ataques aéreos han contado con el apoyo de bombardeos de artillería. De acuerdo a Ankara, los objetivos son bases militares, posiciones de artillería y depósitos de armas de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en turco) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), las fuerzas militares de los kurdos en el país asiático a las que el régimen de Erdogan acusa de ser organizaciones terroristas por sus conexiones con el PKK, un grupo armado que ha atacado a Turquía en repetidas ocasiones desde 1983.

El Ministerio de Defensa de Turquía ha defendido de que su "único objetivo" es dar con los terroristas y que está cuidando lo más posible no hacer daño a ningún civil asi como a las infraestructuras de la zona. Como sea, los cuarteles de las FDS se encuentran en ocasiones en el centro de algunas ciudades. De acuerdo a El País, que cita a una fuente humanitaria kurda, han muerto ya al menos siete civiles y han habido 16 heridos tras un bombardeo en Hosham.

Estos ataques han llevado a un ataque de pánico generalizado entre los civiles y los vecinos de las localidades fronterizas, quienes han tenido que huir "hacia el interior o hacia Hasaka, porque allí hay tropas del Ejército regular sirio", dijo una fuente anónima de la ONU al medio ya citado. La misma fuente explica que Naciones Unidas ya ha replegado personal y que por consiguiente "no se podrá mantener la distribución de ayuda". Esta región cuenta con poco más de seis millones de habitantes, de los que 1.6 millones necesitan ayuda humanitaria y hasta 650.000 son desplazados de otras regiones sirias, de acuerdo a Save The Children, una ONG de alcance global.

Por su parte, cuando menos media docena de proyectiles lanzados desde Siria han caído en las localidades turcas de Nusaybin y Ceylanpinar, pero no han dejado víctimas mortales ni heridas.

El Ejército turco también espera forzar su ingreso a Siria. Al momento se encuentran desplegados cientos de tanques y blindados en la frontera con aquel país. Las fuerzas de infantería las ha dado el Ejército Nacional Sirio, que es un grupo de rebeldes afines a Ankara.

Se espera que el ataque terrestre se lleve a cabo en el territorio que se extiende entre Tel Abyad y Ras al Ain, ya que es la zona más plana de la frontera y donde hay más población árabe, por lo cual las políticas turcas son mejor vistas que la población kurda.

Apenas el lunes de esta semana, la Coalición Internacional de Lucha contra el Estado Islámico proclamó que se había expulsado a Turquía del mecanismo por el que se comparte información aérea, prosigue El País. Luego de los bombardeos, las FDS llamaron a la coalición y a la comunidad internacional en general a implementar "una zona de exclusión aérea para proteger a la gente del Norte y Este de Siria de una inminente crisis humanitaria como se ha hecho en el pasado con Irak”, según rezaba un mensaje de Twitter.

Dentro de las primeras consecuencias de todo esto es que las FDS decidieron suspender las operaciones antiterroristas que realizaban de la mano con Estados Unidos contra grupos anexos al ISIS, con todo y que esta agrupación había realizado recientemente ataques a la ciudad de Raqqa, que dejó víctimas mortales.

“Nuestra misión es prevenir la creación de un corredor terrorista a lo largo de nuestra frontera sur y llevar la paz a la zona”, escribió Erdogan en su Twitter. "La Operación Manantial de Paz neutralizará las amenazas terroristas contra Turquía y llevará al establecimiento de una zona segura, que facilitará el retorno de los refugiados sirios a sus hogares. Preservaremos la integridad territorial de Siria y liberaremos a las comunidades locales de los terroristas”.

En la noche del lunes al martes, Ankara ya había dejado caer bombas sobre la parte más septentrional de la frontera entre Siria e Irak a fin de "cortar las líneas de suministro, incluidas las de armamento" de las milicias entre ambos países.

Turquía ha llamado al embajador estadounidense para informarle de todo lo sucedido pues Washignton D.C. había dado la orden de retirar de la zona fronteriza a los militares que había desplegado precisamente para evitar estos conflictos. Luego, Donald Trump y el Ejército aseguraron que esta medida fue adoptada para evitar que sus hombres quedaran en medio del fuego cruzado y que de ninguna forma se debió entender como una autorización para que Ankara atacara a las milicias kurdas.

El régimen de Erdogan ha dejado claro de que explicará a sus aliados y a los países vecinos los motivos y planes de la operación convocando a sus embajadores, incluidos los de Damasco, con quienes no tiene ninguna relación. Rusia prefiere ver todo a distancia.

Al sur de la zona bombardeada por Turquía, el Gobierno de Bachar el Asad se alista a la espera de ver cómo desemboca todo. @mundiario