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MUNDIARIO

La teoría conspirativa de una depuración programada

La incertidumbre económica “aplanaría” las ansias de riqueza y la intermitencia sanitaria alimentaría a su vez dicha incertidumbre.
La teoría conspirativa de una depuración programada
Coronavirus. / Pixabay
Coronavirus. / Pixabay

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Elías Azulay

Elías Azulay

El autor, ELÍAS AZULAY, es investigador en la Cátedra Innovación de la Universidad Politécnica de Valencia y colaborador en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en gestión del talento, organización y equipos de trabajo. Galardonado en 2018 con el premio AEDEM por el uso de su tecnología en la asignación de la alerta temprana de la enfermedad del Alzheimer, es el desarrollador de la tecnología algorítmica ADNe, la cual descifra el comportamiento emocional replicando el modelo sináptico. @mundiario

Poco tiempo lleva el coronavirus en nuestras vidas y ya se plantea una hipótesis que en caso de confirmarse, se trataría de una conspiración para una depuración programada. La hipótesis trata de combinar riesgos sanitarios y económicos en oscilaciones no coincidentes pero sí relacionadas en plazos de 30/45 días. Va tomando cuerpo, amorfo... pero cuerpo.

Los antecedentes son básicamente 2. Por un lado, la ciudadanía se ha mostrado obediente, sensible y conformista, sin atisbos de pensar en tomar “La Bastilla”; y por otro, los profesionales sanitarios están cumpliendo como unos jabatos con un nivel reivindicativo de baja intensidad.

Para la 2ª Ola de Mayo se espera un pico del 60% con respecto a la inicial. Para que lo entienda, dicha ola se llevará para siempre aproximadamente a 8.000 seres queridos y a los hospitales a unos 80.000 seres igualmente queridos. Estos datos se venderán como “Una buena cifra”. Para la 3ª Ola, la cual llegará en Septiembre, el pico de posicionará en un 35%.

La verdad es que con este escenario, actual y futuro, la administración no puede soportar la presión económica de una cantidad ingente de ERTEs ni de unas desbocadas prestaciones sociales y de desempleo. Hablamos de cifras astronómicas que no pueden ser enjuagadas con planes de rescate por parte de la Unión Europea. Por ello, estaríamos ante una situación de “Sálvese quien pueda” pero con un plan que se me antoja conjunto y con el futuro compromiso de “Ya hablaremos de unión una vez veamos cómo queda todo esto”.

Los cálculos nos dicen que en caso de materializarse esta hipótesis, ofrecería un panorama que daría un respiro con respecto al abono de pensiones pero aun así, abocaría a la ruina acelerada de las ya perjudicadas arcas del Estado.

La hipotética conspiración, cruel y maquiavélica, se centraría en coordinar oscilaciones balanceadas de caos sanitario y económico evitando que no fueran coincidentes en el tiempo.

De esta manera, durante la fase de caos sanitario la gente trabajaría, reduciríamos ERTEs y contendríamos la tasa galopante de desempleo. Enfermaríamos y a la vez los mayores se irían muriendo mientras los políticos legislan y se pelean. En definitiva... la gente dividida y entretenida.

En cambio, durante la fase de caos económico, mejoraríamos las cifras sanitarias, daríamos aplausos a los profesionales clínicos, se confinaría a la gente y se potenciaría la emocionalidad mientras los políticos legislan y se pelean. En definitiva... la gente unida y entretenida.

Así la incertidumbre económica “aplanaría” las ansias de riqueza y la intermitencia sanitaria alimentaría a su vez dicha incertidumbre.

Como puede observar, esta hipotética oscilación sincronizada posee un denominador común: “Los políticos legislan y se pelean mientras la sociedad se entretiene”.

Como hipótesis que es, no existe confirmación alguna al respecto pero tengamos en cuenta que a medida que vaya pasando el tiempo la cifra sanitaria desciende y los recursos clínicos se incrementan, mientras que la ruina se aleja de forma peristáltica como un muelle desgastado.

¿Es posible que esta hipótesis esté ya sobre la mesa? Sin duda alguna. Utilizando la Teoría de Juegos y los cálculos algorítmicos asociados a ella, la probabilidad de que esta hipótesis se convierta en realidad se sitúa en un 70%, pero por favor... sepan que hay otras soluciones. ¡Ahhh! ¿Qué no lo saben? Piensen… piensen. @mundiario