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Suprimir la nobleza creada por Franco, ¿y el título de Rey?

Felipe VI es heredero del sucesor nombrado por Franco. ¿Tendrá que firmar el Decreto que anula los títulos otorgados por el mismo que creó la monarquía que encarnó su padre?

Suprimir la nobleza creada por Franco, ¿y el título de Rey?
Nobles de Franco.
Nobles de Franco.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

El autor, FERNANDO RAMOS, es columnista de MUNDIARIO. Es doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Es profesor titular de la Universidad de Vigo y periodista. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional, es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. @mundiario

Franco, ejerciendo del Rey, concedió 40 títulos nobiliarios, especialmente a sus compañeros de sublevación. Se ha anunciado que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene, entre otros proyectos anular los títulos nobiliarios que concedió al Caudillo, lo que cual presenta la curiosa circunstancia de que este hecho tiene mucha relación con el propio nombramiento por parte de Franco de su sucesor a título de rey, sobre la misma base de pretendida legitimidad jurídica. Ahora de nuevo, en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica se vuelve a insistir en que deben ser suprimidos aquellos títulos que en gran medida subsisten en los sucesores de quienes los recibieron.

Felipe VI es heredero del sucesor nombrado por Franco. ¿Tendrá que firmar el Decreto que anula los títulos otorgados por el mismo que creó la monarquía que encarnó su padre?

Franco lo dejó claro (discurso ante las Cortes, 22 de julio de 1969):

“En este orden creo necesario recordaros que el Reino que nosotros, con el asentimiento de la Nación, hemos establecido, nada debe al pasado; nace de aquel acto decisivo del 18 de julio, que constituye un hecho histórico trascendente que no admite pactos, ni condiciones. La forma política del Estado nacional establecida en el principio 7º de nuestro Movimiento, refrendada unánimemente por los españoles, es la Monarquía tradicional, católica, social y representativa”. 

Pero ya tempranamente, una de las evidencias más notables de que Franco actúa como Rey, es la Ley de 4 de mayo de 1948 por la que Se restablece la legalidad vigente al 14 de abril de 1931 en cuanto a las Grandezas y Títulos del Reino.

Entre otras cosas, en la exposición de motivos de dice:

“Los títulos y dignidades nobiliarios se han respetado y conservado secularmente, pues el pueblo español, amante siempre de sus tradiciones y su historia, en ningún momento dejó de reconocer e identificar a sus titulares con las dignidades que ostentaban, prueba evidente de la fuerza social de la tradición sobre los vaivenes de la política y los tiempos. Solamente en los periodos demagógicos, que pretenden fundar en el general rebajamiento de igualdad común de los ciudadanos, se prohibió el uso de dichos títulos, y así, el sectarismo republicano abolió por Decreto de primero de junio de mil novecientos treinta y uno, ratificado por Ley de treinta de diciembre del mismo año, la legislación vigente sobre esta materia. Por otra parte, la concesión de títulos nobiliarios constituye la mejor manera de mantener vivo y perenne el recuerdo de las grandes glorias de la nación, a la par que de expresar su gratitud a aquellas personas que le han prestado servicios relevantes, que si en tiempos pasados tenían casi su único fundamento en hazañas guerreras, hoy día, que el mérito dispone de más amplios horizontes sociales en que manifestarse, existen también otras actividades humanas dignas igualmente de tal distinción”.

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Franco también ennobleció al padre del socialista Barrionuevo.

 

Como monarca en ejercicio, entre 1948 y 1974, Franco concedió 40 títulos nobiliarios. Dieciséis fueron para militares que le secundaron en la rebelión contra la República. Las primeras dignidades, del 18 de julio de 1948, recompensaron a título póstumo a José Antonio Primo de Rivera (duque de Primo de Rivera, a su hermana Pilar, condesa del Castillo de la Mota); José Calvo Sotelo, político asesinado en vísperas de la Guerra Civil (duque de Calvo Sotelo), y Emilio Mola y Vidal (duque de Mola), además de una cuarta para el capitán general José Moscardó Ituarte, convertido en conde del Alcázar de Toledo. Más tarde les llegaría el turno a otros colaboradores en la guerra. El dictador reconoció también cerca de 200 títulos carlistas como recompensa por el apoyo del carlismo a la Cruzada. Uno de ellos, el de vizconde de Barrionuevo, lo rehabilitó en 1982 el padre del exministro del Interior socialista José Barrionuevo, y la titular es ahora su hermana, Matilde Barrionuevo Peña.

No obstante, entre las personas ennoblecidas por Franco no sólo figuran los generales y partidarios de su régimen, ya que entre los títulos que otorgó se encuentra el que se concedió a título póstumo a don Santiago Ramón y Cajal. Hubo otros títulos curiosos, como el otorgado a Pedro Barrié de la Maza, Conde Fenosa; es decir, de las Fuerzas Eléctricas del Noroeste S.A.

Una de las peculiaridades más llamativas del papel que asumió Juan Carlos como sucesor del Caudillo a título de Rey pasaba por la propia denominación con que debía llamársele. Por un lado, era el “Príncipe de Asturias” para los leales a su padre, a quien denominaban “El Rey Juan III”; pero por otro, como sucesor del general Franco se inventó para él lo de “Príncipe de España”

Al no ser Juan Carlos hijo primogénito del Rey, sino -sucesor a título de Rey en la Jefatura del Estado-, no se podía denominar “Príncipe de Asturias” y, por ello, se creó el título de Príncipe de España por virtud de la citada Ley de 22 de julio de 1969.  El título de Príncipe estaba y está, por tanto, reservado al heredero de la Corona, como se desprende del Informe del Consejo Real de 27 de octubre de 1823 que dice: “No hay Ley ninguna ni tampoco costumbre en estos Reinos, que hubiere declarado pertenecer la Dignidad, el nombre o título de Infante a otro alguno que no fuera hijo legítimo de los Reyes o del Príncipe heredero”.  Sólo dos veces fue otorgado el título de Príncipe como título nobiliario: una, a Godoy, que fue designado Príncipe de la Paz y otra, al General Espartero, al que se le concedió el título de Príncipe de Vergara, pero ambos títulos tuvieron carácter personal y se extinguieron con sus concesionarios.

El Ducado de Carrero Blanco en memoria del penúltimo presidente del Gobierno de la dictadura y el de Ramiro de Maeztu fueron los últimos títulos otorgados por Franco, poco antes de morir. Franco también firmó un decreto por el que autorizó en 1967 a Pilar de Borbón, hermana del rey Juan Carlos, a 'usar en España el título de duquesa de Badajoz. @mundiario