Sumar enfrenta el reto del 'caso Errejón' y su impacto en el Gobierno de coalición
El escándalo en torno a Íñigo Errejón ha puesto a Sumar en una encrucijada, obligando a la formación a reflexionar sobre su postura frente a las denuncias de acoso y violencia sexual. Con la dimisión de Errejón, impulsada por acusaciones graves y la presión pública, el partido no solo se enfrenta a una crisis de imagen, sino que también debe abordar cuestiones fundamentales sobre su compromiso con la lucha feminista.
En una rueda de prensa este sábado, el portavoz de Sumar, Eduardo Urtasun, ha reconocido que los mecanismos de prevención y detección de la formación fallaron en el 'caso Errejón'. Este mea culpa, aunque necesario, no es suficiente para mitigar la crisis de confianza que se ha generado entre sus bases y el electorado. Al admitir que han “quebrado la confianza” de muchos, Urtasun ha señalado que el escándalo no solo ha afectado a la figura de Errejón, sino que ha tocado el corazón del proyecto político de Yolanda Díaz, cuya bandera es el feminismo y la lucha contra la violencia machista.
A pesar de las críticas y la presión por una mayor rendición de cuentas, Sumar ha intentado mantener el control de la narrativa. Urtasun ha defendido que la formación actuó “con contundencia y celeridad” ante las acusaciones, argumentando que Díaz fue la primera en exigir la dimisión de Errejón. Sin embargo, el silencio sobre posibles dimisiones adicionales y la ambigüedad sobre el conocimiento previo de otras acusaciones alimentan la percepción de que el partido podría haber actuado con más proactividad.
En ese sentido, el hecho de que las acusaciones provengan de una figura influyente como Errejón, un rostro emblemático de la izquierda en la última década, añade una capa adicional de complejidad y urgencia a la situación. “Todo lo que estamos conociendo en las últimas horas es horroroso y demoledor. Desgraciadamente no hemos sabido hacer lo suficiente y no tengo palabras para expresar mi profundo pesar y preocupación”, ha dicho Mónica García, ministra de Sanidad y portavoz de Más Madrid, el partido fundado por Errejón. “Me duele profundamente, lo vivo casi como una traición”, ha admitido Elizabeth Duval, responsable de Comunicación de Sumar.
Aunque la formación ha anunciado una serie de medidas para reforzar sus protocolos de prevención y apoyo a las víctimas, como la implementación de programas formativos y la creación de canales de denuncia, las acciones llegan en un momento crítico y podrían parecer insuficientes ante la magnitud de las acusaciones.
El impacto del 'caso Errejón' en el PSOE
El impacto del ‘caso Errejón’ se extiende más allá de Sumar, afectando también al PSOE, principal socio en la coalición de un Gobierno que afronta un momento muy complicado: la caída abrupta de Errejón llega en un contexto erosionado por las noticias judiciales relacionadas con José Luis Ábalos y Begoña Gómez. Mientras ambos partidos intentan consolidar su espacio en el bloque de izquierdas, la crisis abierta por los escándalos amenaza con debilitar su posición ante un electorado que exige coherencia y un compromiso real contra la corrupción y a favor de la lucha feminista.
En medio de la polémica, el Gobierno ha apostado por una estrategia clara: poner el foco en las víctimas y no en la política. "El Gobierno trabaja por una España feminista donde las mujeres tengan los mismos derechos, las mismas oportunidades y la misma libertad y seguridad que los hombres. Toda mi condena a quienes atentan contra este proyecto de igualdad. Todo mi apoyo a las mujeres que sufren acoso y abusos", escribió Pedro Sánchez el jueves en X.
El PP pide renuncias
Desde La Moncloa, Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, ha animado a las mujeres a denunciar cualquier abuso. “Es fundamental estar al lado de las víctimas, acompañarlas y animarlas a denunciar para que quienes cometen estos actos no queden impunes”, ha subrayado. “Este Gobierno está comprometido en la lucha contra la violencia machista. Lo importante es que se actúa y que se visibiliza el problema”, ha añadido, reafirmando que “ninguna denuncia debe quedar en el olvido”.
En paralelo, la oposición, liderada por el Partido Popular, no ha perdido tiempo en capitalizar la situación. A través de su vicesecretario Elías Bendodo, la formación ha "invitado" a los miembros de "Sumar, Más Madrid y Podemos" que conocieron y ocultaron los casos de violencia sexual de Íñigo Errejón a seguir el ejemplo de la diputada madrileña Loreto Arenillas y a "renunciar a sus cargos públicos y orgánicos".
Mientras tanto, el Gobierno de coalición busca la manera de pasar la página. Con la urgente necesidad de iniciar las negociaciones para los Presupuestos, una medida clave para el futuro de la legislatura, la caída de Íñigo Errejón complica (aún más) el panorama del Ejecutivo. Las cuentas del próximo año se perfilan así como la gran apuesta de los líderes, que buscan oxígeno político para apaciguar la tormenta mediática que les rodea. @mundiario