Sumar critica la gestión del CIS antes de aprobarle un suplemento de cuatro millones de euros

Yolanda Díaz, vicepresidenta Segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social. / @sumar.
Yolanda Díaz, vicepresidenta Segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social. / @sumar.
La vicepresidencia segunda, liderada por Yolanda Díaz, ha planteado serias críticas al trabajo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), a pesar de que el Consejo de Ministros finalmente aprobó el suplemento de crédito.
Sumar critica la gestión del CIS antes de aprobarle un suplemento de cuatro millones de euros

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha estado en el centro de la polémica debido a la cuestionada credibilidad de sus encuestas desde que José Félix Tezanos asumió la presidencia. Este malestar no solo se ha manifestado entre la oposición y expertos en demoscopia, sino también en el seno del Gobierno. La vicepresidencia de Yolanda Díaz, a través de Sumar, ha expresado abiertamente sus recelos y ha solicitado cambios significativos para restaurar la credibilidad del CIS, que consideran debilitada en los últimos cinco años.

En las observaciones registradas en la comisión de subsecretarios y secretarios de Estado, Sumar reclamó una revisión profunda de la estrategia y metodología del CIS antes de otorgar el suplemento de crédito de cuatro millones de euros solicitado. Según fuentes del CIS, estos fondos se necesitaban para cubrir un aumento imprevisto de encuestas debido a varias elecciones adelantadas y europeas.

Sumar aprovechó la solicitud para criticar el sesgo partidista y las decisiones metodológicas cuestionables del CIS, como la ruptura de series históricas, lo cual dificulta el estudio de tendencias y opiniones a largo plazo. Las críticas se centraron en la necesidad de una demoscopia de calidad que se aleje del protagonismo mediático y se enfoque en el estudio académico de las transformaciones sociales.

Decisiones del Consejo de Ministros

A pesar de las observaciones de Sumar, el sector socialista del Ejecutivo siguió adelante y el Consejo de Ministros aprobó el suplemento de crédito el 14 de mayo, sin atender a las recomendaciones. Fuentes socialistas citadas por El País aseguran que la cuestión pasó desapercibida y no generó debate en la comisión de subsecretarios, aunque las críticas quedaron registradas oficialmente.

Las observaciones de Sumar no solo reflejan un malestar creciente dentro del Gobierno respecto a la gestión del CIS, sino también un desacuerdo sobre la dirección que debe tomar el organismo. Mientras algunos socialistas defienden a Tezanos, otros comparten en privado las preocupaciones sobre la sobrestimación del voto progresista en las encuestas del CIS.

Sumar sugirió condicionar el suplemento de crédito a cambios profundos en el CIS, enfatizando la necesidad de una planificación demoscópica de calidad y una mayor transparencia. Las propuestas incluían una mayor colaboración con el mundo académico y una estrategia a largo plazo para estudiar las transformaciones sociales, alejándose de las encuestas cortoplacistas y partidistas.

El documento de Sumar también criticó la encuesta flash realizada por el CIS en abril sobre la opinión de la ciudadanía respecto a la posible dimisión del presidente del Gobierno, calificándola de “decisiones cortoplacistas de claro carácter partidista y profundo cuestionamiento demoscópico”.

Reacción del Gobierno

A pesar de las críticas, Pedro Sánchez ha mantenido su confianza en Tezanos, cuyo mandato fue renovado automáticamente al formarse el nuevo Gobierno. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha defendido a Tezanos como un “sociólogo que acierta en las encuestas”, aunque los expertos insisten en que sus sondeos tienden a sobrestimar a la izquierda.

El suplemento de crédito fue finalmente concedido, aunque de manera discreta, sin figurar en la referencia pública del Consejo de Ministros. Esta situación refleja un debate interno sobre el futuro del CIS y la necesidad de reforzar su credibilidad y transparencia para recuperar el prestigio nacional e internacional que históricamente ha tenido el organismo.

Las observaciones de Sumar subrayan una tensión dentro del Gobierno sobre la gestión del CIS y plantean la necesidad de una reforma profunda para garantizar la fiabilidad y objetividad de sus encuestas. A medida que se acercan nuevas elecciones, la credibilidad del CIS será crucial para asegurar que las encuestas reflejen con precisión la opinión pública y mantengan su prestigio como institución demoscópica. @mundiario

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