La situación en Libia aumenta el tráfico en la ruta más peligrosa del Mediterráneo

Sub-Saharan African migrants mill around the Tariq al-Sikka detention facility in Tripoli, where illegal migrants or those brought back from boats seeking to cross the Mediterranean are held by the Libyan authorities. ; The UNHCR delegation to Libya for a one-day visit on 21 May 2017 included High Commissioner Filippo Grandi, his envoy to Libya Roberto Mignone, Director of UNHCR's Europe Bureau Vincent Cochetel, and Director for Middle East and North Africa Amin Awad. The visit included meetings with Libya's ministers for refugees and the displaced, education, and social affairs, as well as a visit to a detention facility and a meeting with staff of the UNHCR office in Tripoli. It comes as UNHCR steps up its Libya response at a time of deepening crisis affecting more than 1.3 million people. Internally displaced people, returnees, vulnerable Libyan nationals, host communities, migrants, refugees and asylum-seekers are all in urgent need of humanitarian assistance.
Migrantes subsaharianos en Trípoli, la capital de Libia. / Iason Foounten, ACNUR.

La inseguridad y el aumento de casos de abuso y explotación en Libia empujan a refugiados y migrantes a jugarse la vida en el mar para llegar hasta Europa, según un informe publicado por ACNUR. Se trata de flujos mixtos de refugiados que huyen de guerras y conflictos en otros países.

La situación en Libia aumenta el tráfico en la ruta más peligrosa del Mediterráneo

La situación en Libia crea un caldo de cultivo donde traficantes de personas y bandas criminales campan a sus anchas ante la impunidad jurídica provocada por el colapso de su sistema judicial.

Flujos mixtos de refugiados que huyen de guerras y conflictos en otros países, así como desplazados del conflicto en Libia y migrantes que llegaron al país en busca de oportunidades, están siendo víctimas de abusos y explotación. Es el caso de mujeres procedentes de Nigeria y Camerún que acaban siendo objeto de explotación sexual, una tendencia en aumento.

La ruta central, la más utilizada por refugiados y migrantes

Según el estudio publicado por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, aunque cerca del 50% de quienes llegaron a Libia en 2016 lo hicieron con vistas a conseguir un puesto de trabajo, la inseguridad, la crisis económica y los cada vez más numerosos casos de abusos, tráfico y explotación, les obligan a tomar la ruta de salida. Refugiados y migrantes coinciden en su camino de huida y caen a menudo en las redes de traficantes y bandas criminales.

En el último año, la ruta central del Mediterráneo que va desde Libia hasta Italia ha ido en aumento, mientras desciende el número de personas que cruzan hasta Grecia. La ruta de Libia a Italia se ha convertido en la más utilizada siendo también la más peligrosa, por lo que a pesar de ser menos las personas que se aventuran por vía marítima hasta Europa, las muertes no disminuyen. 2016 fue, en este sentido, el año más mortal en el Mediterráneo.

El estudio revela que, dentro del continente africano, desciende el número de llegadas a Libia desde el este de África y aumentan las procedentes del oeste. Una tendencia reforzada por quienes huyen de Siria, que han cambiado la ruta del Mediterráneo central vía Libia por la ruta Oriental de Turquía.

Solteros de unos 22 años, menores solos y mujeres víctimas de la explotación sexual

> La mayoría son jóvenes solteros con bajo nivel educativo.

> Aumenta el tráfico de mujeres para su explotación sexual, afectando a mujeres de Nigeria y Camerún principalmente.

> Aumentan también los menores solos que llegan a las costas europeas. Son el 14%.

> Los traficantes toman distintas formas, desde organizaciones transnacionales altamente estructuradas y jerárquicas hasta redes informales con escasas conexiones.

El país de origen determina las razones de llegada en la mayoría de los casos.

> Desde los países vecinos llegan por razones económicas, en busca de trabajos estacionales.

> Desde países del oeste y África Central, como Nigeria, Guinea, Costa de Marfil, Gambia, Senegal, Mali y Camerún, llegan por razones económicas o víctimas del tráfico.

> Quienes huyen desde la zona este (Eritrea, Somalia, Etiopía y Sudán), lo hacen por persecuciones políticas, conflictos y pobreza extrema.

> Otras regiones como Siria, Palestina, Irak, Marruecos, Bangladesh combinan a quienes huyen de conflictos y a los que buscan oportunidades.

“He enfrentado todos los problemas”, una historia detrás de los datos

Sobrecogedores testimonios como el de Mihigo, procedente de Ruanda, dan voz al drama de quienes llegaron a Libia en busca de oportunidades. Este hombre de 54 años viajó con su familia en un recorrido épico pasando por Burkina Faso, Mauritania, Marruecos y Níger antes de llegar a la capital de Libia hace unos años. Miles de kilómetros para conseguir trabajos temporales en la construcción en una situación desesperada.

“He enfrentado todos los problemas: robo, maltrato, discriminación, explotación (y el) intento de violación de mi esposa e hijas”, confiesa.

En su búsqueda por conseguir un trabajo regular, los dramas enfrentados por esta familia ruandesa hablan por sí solos. Es, desgraciadamente, una situación que se repite cada vez más entre quienes huyen hacia el norte de África.

En vista de la situación en Libia, ACNUR aumentará su presencia en el país para proteger a refugiados, desplazados y solicitantes de asilo, procurando alternativas y soluciones duraderas para que los refugiados no se vean obligados a cruzar el Mediterráneo para salvar sus vidas.

Puedes enviar ayuda a refugiados y desplazados del conflicto en Libia haciendo una donación para llevar material de ayuda como alimentos, agua o refugio a los afectados por el conflicto.

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