¿La segunda vuelta electoral equilibra democracia con gobernabilidad?

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Parlamento. / RR SS.

Sabemos que la democracia proporcional pura conlleva ingobernabilidad, algo asi como la Europa de los pueblos que algunos nacionalistas piden, y por eso se recurre a la democracia representativa.

¿La segunda vuelta electoral equilibra democracia con gobernabilidad?

La representación se logra de muy diversas formas según el sistema electoral del que no hay dos que sean exactamente iguales. Los más frecuentes son el proporcional, corregido para eliminar restos que suelen fijarse entre el 3 o el 5% como el de nuestro Congreso, el mayoritario como el de nuestro Senado, y otros muchos mixtos. A esto se suma la circunscripción elegida en la Ley Electoral, así en unas elecciones municipales parece lógico que sea el municipio, en unas autonómicas, la Comunidad Autónoma, y en una nacionales la Nación, algo que en España no sucede porque se priman unos territorios sobre otros para que todos tengan representación y también por los desfases producidos por la época en que se establece la Ley donde era muy difícil contentar a todos. El resultado es que un escaño puede costar diez veces más votos en un lugar que en otro, siendo favorecidos los partidos mayoritarios, PP y PSOE, junto con los nacionalistas, y perjudicados otros como Ciudadanos o iU, por ejemplo.

El tema no es sencillo porque la democracia exige que el pueblo sea soberano y si hemos de delegar en una representación electa, habría que lograr que esa soberanía se conserve. Una idea de esto se aprecia claramente al comprobar que si el Senado utilizase el sistema proporcional del Congreso, el PP no tendría mayoría absoluta y la aplicación del artículo 155 en Cataluña no dependería solo de este partido, aunque en la práctica haya habido el apoyo de Ciudadanos y, con matices, del PSOE, pero no es menos cierto que si el Congreso utilizase el sistema mayoritario el PP tendría la misma mayoría absoluta que disfruta en el Senado y no hubiesen sido necesarios pactos de gobierno. Como vemos los intereses están muy encontrados y no será fácil establecer un consenso que siempre va a perjudicar a los partidos mayoritarios y nacionalistas (más que perjudicar hacer justicia asimilando la representación a la voluntad popular) como tampoco se logra con los aforamientos, limitación de mandatos, o nombramientos de fiscales y Tribunales, por eso, mientras el poder PP/PSOE toca a su fín vamos a analizar la segunda vuelta electoral y porqué otros países la utilizan.

Algunas veces el gobierno no lo logra el partido que gana las elecciones sino que se forman asociaciones que no estaban anunciadas y de las que se desconoce si tienen el respaldo mayoritario de los votantes ¿Quién puede asegurar que la asociación de Podemos con el PSOE es la deseada mayoritariamente por los madrileños? El PP ganó las elcciones aún sin alcanzar los escaños necesarios para obtener la alcaldía ¿Qué pasaría si una vez expuestos los apoyos, asociaciones y programas nuevos se sometiesen a una votación en segunda vuelta? ¿sumaría el PP los votos que le faltaban?. ¿Y en Barcelona?¿Estaría Colau de alcaldesa con el poyo del PSC si se hubiese sometido a una segunda vuelta o hubiese ganado el Dr. Trías?. Otro caso flagrante es la asociación del PSC con Compromís en Valencia, donde había ganado el PP ¿es eso lo que los valencianos querían?. No lo sabemos. Todo forma parte de un gran intercambio de apoyos con reparto de alcaldías y Comunidades Autónomas que nadie ha votado ni refrendado.

La segunda vuelta electoral es la que ha frenado a la extrema derecha y a los populismos en Europa, muy especialmente Francia. Los dos partidos más votados recaban los apoyos de los demás, exponen a los votantes los obtenidos y el programa pactado, y luego les vuelven a consultar porque la soberanía popular no debe ser derrotada por un sistema pactado circunstancialmente. Trump perdió en votos pero gobierna gracias a un sistema no representativo proporcionalmente y sin segunda vuelta. Tampoco tenía mayoría de votos el gobierno del Junts pel Si con apoyo de la CUP ¿habría mantenido CDC todos sus votantes sabiéndose que pactaría con la CUP? Una segunda vuelta lo habría aclarado. No es que sea la panacea pero nos da idea de la necesidad de reformar ya el sistema electoral, de hacerlo por consenso y sin privilegios, y que si una democracia ha de ser representativa (solo la Suiza es directa), hay que asegurarse que el gobierno es el que quiere el pueblo y la mayoría del pueblo soberano, de los españoles no quieren que los votos de una pequeña ciudad o pueblo valgan el doble de los de una ciudad por ejemplo. @mundiario

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