¿Se le puede creer a Rajoy cuando dice que “el pesimismo en España está de retirada”?

Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno español.
Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno español.
El discurso basado en que él sabe lo que hay que hacer, con medidas duras, pero muy necesarias, y su forma de pedir ayuda para no perder votos, permite intuir la calma que precede a la tempestad.
¿Se le puede creer a Rajoy cuando dice que “el pesimismo en España está de retirada”?

Mariano Rajoy, presidente de los españoles (que le votaron), debe de leer los discursos que le escriben sus asesores sin ser muy consciente de la realidad. Ante unas cifras de paro alarmantes, 6 millones nada menos, Rajoy afirma con rotundidad que “el pesimismo en España está de retirada”. Autoelogiándose durante un acto político en Peñíscola, mostrándose como un presidente invicto, y posible ganador del pulso que tiene con nuestra economía entre otros.

Alabó al presidente de la Generalitat valenciana, a Fabra, y expresó claramente su apoyo a un partido que en este momento encabeza uno de los casos de corrupción más graves de la historia de nuestro país. Dijo cosas como: "A pesar de que a algunos no les guste y hagan lo posible porque no sea así", el Partido Popular de Valencia "va a seguir contando con la confianza de la inmensa mayoría de todos los ciudadanos", ha señalado Rajoy, quien también se ha mostrado convencido de que la Comunidad Valenciana "va a ser decisiva a la hora de la recuperación económica”.

Un presidente extremadamente tranquilo a quien aplaudieron sus fans incondicionales, entre ellos ciertos imputados, a quienes explicó que “cuando todo va bien es muy fácil gobernar”.

Sus hazañas las ha repasado muy bien, que no ha sido necesario pedir el rescate, que se ha reducido el déficit, así como la parada de la dichosa prima. Evitando eso sí, mencionar a todos esos cargos políticos del partido imputados en los casos de corrupción. Ante frases de mitin tipo “algo ya camina en la buena dirección" ¿qué podemos pensar? Cuando repetían y repetían que jamás tocarían la sanidad, ni la educación, y bueno qué decir de las pensiones, ¿qué se puede esperar de quien incumple su palabra continuamente? Nada, es mucho más honesto admitir la situación, pero la honestidad no la tienen como aplicación útil.

El discurso basado en que él sabe lo que hay que hacer, con medidas duras, pero muy necesarias, y su forma de pedir ayuda para no perder votos, es quizá motivado porque empieza a intuir la calma que precede a la tempestad. ¡Cómo se puede uno subir a “la lata de tomate”, y decir cosas como "un partido que sólo dé buenas noticias está engañando a la gente", cuando son los primeros que han engañado a la gente! No, ya no vale la justificación de que lo dejaron mal los “otros”.

Mariano Rajoy afirmó también ser consciente de que los populares valencianos han pasado por "momentos difíciles en los últimos tiempos". Estaría bien que nos contara por qué.

Según el presidente, "las cosas se han hecho bien, y se ha hecho lo que hay que hacer, no había alternativa". Pregúnteselo a las familias que hoy no tienen salida, a los estudiantes que tienen que abandonar sus estudios por la subida de las tasas, a quienes les han quitado la ley de dependencia, a los desahuciados, a todos esos niños que no tienen que comer en el país en el que usted sí ve salida, a los que les han robado sus ahorros con las preferentes... ¿En qué planeta vive usted Sr. Rajoy? Un presidente que cuando tiene que hacer declaraciones ante la prensa lo hace a través de un monitor. Pregúnteselo a ellos, y no a su público, el que le va a aplaudir todas sus mentiras.

¿Se le puede creer a Rajoy cuando dice que “el pesimismo en España está de retirada”?
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