Sánchez rompe con Ábalos: desmiente a su exministro y afirma que “todo lo que dice es mentira”
El presidente del Gobierno se desmarca del extitular de Transportes tras su ingreso en prisión y niega de forma tajante todas las acusaciones lanzadas por quien fuera su mano derecha y secretario de Organización del PSOE.
Pedro Sánchez y José Luis Ábalos compartieron cinco años de trabajo codo a codo. Pero tras la entrada en prisión del exministro por el caso Koldo, el presidente ha decidido romper definitivamente con quien llegó a ser su colaborador más influyente, además de número tres en el partido. La escalada ha sido rápida: de la solidaridad que Sánchez le trasladó en 2021 a un rechazo frontal que hoy se formula sin matices.
El detonante ha sido la ofensiva pública de Ábalos —directa a través de entrevistas propias o vía su hijo—, que implica al presidente y a su esposa, Begoña Gómez, en supuestos episodios relacionados con el rescate de Air Europa. Moncloa ha respondido endureciendo el tono y desmontando cada señalamiento.
“Todo lo que está diciendo Ábalos es mentira. No vamos a aceptar chantajes ni amenazas de personas ni de instituciones. Todas las personas tienen derecho a defenderse, pero no a esparcir este tipo de mentiras y de bulos”, afirmó Sánchez en entrevistas a RAC1 y TVE, en las que vinculó las graves acusaciones del exministro de Transportes con su defensa, tras haber ingresado en prisión preventiva por orden del Tribunal Supremo.
Por ello, ni el Gobierno ni Ferraz piensan aceptar lo que consideran como presiones de un exministro que ahora afronta un proceso judicial. La orden interna parece pasar por evitar que esta crisis se convierta en una grieta política mayor.
Distancia personal y blindaje institucional
Una de las declaraciones más llamativas de Sánchez ha sido su esfuerzo por marcar distancia personal con Ábalos, pese a los años de trabajo conjunto. “Yo tenía una confianza política en Ábalos, pero desde el punto de vista personal era un gran desconocido para mí, yo desconocía estas facetas suyas”, ha asegurado cuando la periodista, Gemma Nierga, preguntó cómo sería posible que no supiera nada de los presuntos delitos por los que el Supremo acusa a Ábalos.
Con esta frase, el presidente intenta cortar el vínculo que la oposición —y parte del relato mediático— ha utilizado para responsabilizarle por proximidad. Sánchez sostiene que él “asumió responsabilidades” apartando a quienes debían ser apartados, a diferencia del PP en los casos Bárcenas o Kitchen.
El Gobierno insiste en que, desde el primer minuto de la investigación, actuó con “contundencia” y sin protección política. Y recuerda que pidió el acta de diputado de Ábalos en cuanto se conocieron las primeras pesquisas.
La respuesta del PP: hipocresía, descrédito y un nuevo cerco judicial
El PP ha convertido la crisis Ábalos en su principal ariete político. El líder de los populares Alberto Núñez Feijóo exige coherencia: si Sánchez pidió la dimisión de Mariano Rajoy por el nombramiento de Luis Bárcenas, debe aplicar el mismo criterio con quien él colocó en puestos clave del PSOE y del Gobierno.
El líder de la oposición acusa al presidente de “hipocresía” por asegurar ahora que Ábalos era un desconocido, cuando en realidad es el “arquitecto de la era Sánchez”. “Sin él no dejaría de ser un concejal del Ayuntamiento de Madrid en la oposición”, aseguró Feijóo en un foro de La Razón, que además vincula esta crisis con el resto de casos que rodean al PSOE y con el avance de la comisión del caso Koldo en el Senado.
Los populares amplían el foco hacia Begoña Gómez —cuyo entorno está siendo investigado— y hacia dirigentes socialistas señalados por la Unidad Central Operativo (UCO) de la Guardia Civil. Su estrategia es sostener un cerco político y mediático permanente mientras las investigaciones avanzan en la jurisdicción ordinaria.
La crisis estalla, además, en un momento delicado: con el Gobierno en plena negociación para estabilizar su relación con Junts y evitar que se descarrile la legislatura. Sánchez ha concedido entrevistas en medios catalanes para recuperar sintonía tras la negativa de Carles Puigdemont a apoyar una moción de censura instrumental propuesta por Feijóo. @mundiario