Sánchez garantiza que el Gobierno no hará nombramientos en el Supremo

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. / RR SS.
El presidente del Ejecutivo responde a Guilarte y a Feijóo, que advirtieron de que el PSOE podría tener alguna influencia en el Poder Judicial con su reforma para renovar el CGPJ.

La reciente propuesta del presidente Pedro Sánchez, basada en la idea del presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Vicente Guilarte, para eliminar la discrecionalidad del CGPJ en el nombramiento de jueces del Tribunal Supremo, ha generado una significativa polémica. Esta iniciativa busca que los jueces sean seleccionados objetivamente por méritos, en línea con prácticas de otros países europeos.

La propuesta ha generado inquietud entre algunas asociaciones judiciales e incluso en el propio Guilarte, quien expresó sospechas sobre una posible influencia gubernamental en estos nombramientos. Sánchez, en una comparecencia conjunta con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que la reforma no implica ningún control gubernamental sobre los nombramientos. El objetivo, según Sánchez, es “despolitizar” y permitir que los jueces decidan basándose en criterios objetivos.

Sánchez ha señalado que el tiempo de negociación se está agotando. Si en las próximas dos semanas no se observa un avance en las conversaciones con el Partido Popular (PP), el Ejecutivo y sus socios mayoritarios impulsarán una reforma en el Congreso para desbloquear la situación. La propuesta en preparación podría basarse en la fórmula de Guilarte, que busca reducir el atractivo del CGPJ para el control político al quitarle la elección directa de los jueces del Supremo, una decisión que ha favorecido a las mayorías conservadoras en las últimas décadas.

Durante la rueda de prensa, Sánchez fue contundente en su ataque contra la Oposición. “El PP tiene que decidir si quiere ser un partido constitucional o no. Si no hay acuerdo a finales de junio, el Gobierno propondrá una modificación para desbloquear esta situación inaceptable”, dijo. Sánchez insistió en que la reforma no tiene como fin el control gubernamental, sino la despolitización del CGPJ, respetando la independencia del poder judicial y la normativa europea.

Guilarte, aunque apoyó la idea de centrarse en méritos y capacidades para los nombramientos, advirtió de que estos deben seguir siendo competencia del CGPJ para evitar cualquier zona de influencia gubernamental. Señaló que no tiene sentido regresar a tiempos en los que el Ministerio de Justicia hacía estos nombramientos.

Reacciones del PP y de Feijóo

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticó duramente la propuesta de Sánchez, sugiriendo que busca controlar el Poder Judicial. Feijóo afirmó que el PP desconocía la totalidad de la propuesta y se opuso a cualquier intento de invasión de competencias del Poder Judicial por parte del Gobierno. Insistió en retomar las negociaciones desde el punto en que estaban, aunque las reuniones previas con el comisario de justicia europeo no habían producido avances significativos debido a diferencias fundamentales sobre el sistema de elección.

Sánchez destacó las consecuencias del bloqueo prolongado del CGPJ por parte del PP. “Este bloqueo cuesta a las arcas públicas 12,5 millones al año, con 1.000 asuntos retrasados en el Supremo y un 30 % de plazas sin cubrir”. El presidente subrayó la responsabilidad de su gobierno de defender el buen nombre del Poder Judicial y resolver esta situación.

Sánchez también mostró confianza en la continuidad de la legislatura a pesar de los desafíos en Cataluña, asegurando que el Gobierno de coalición progresista tiene tres años por delante para implementar políticas progresistas. Destacó los logros recientes, como el cuarto desembolso de fondos europeos y las mejoras en las previsiones de crecimiento económico de España, señalando que estos avances son los que realmente importan a la ciudadanía. @mundiario