Sánchez se desmarca de Bruselas: rechaza el concepto de “rearme” del plan de defensa europeo
El presidente del Gobierno español aboga por una visión más amplia de la seguridad que incluya el ciberespacio y el control fronterizo, y afirma que no le gusta “en absoluto” lo que considera como un término militarista.
La postura de Pedro Sánchez en el Consejo Europeo de Bruselas ha marcado un punto de inflexión en el debate sobre el futuro de la defensa en la Unión Europea. El presidente español ha expresado su rechazo al término “rearme” en el marco del plan de 800.000 millones de euros propuesto por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para fortalecer las capacidades militares del bloque. Este desacuerdo, aunque no afecta el fondo del plan, subraya una visión distinta sobre cómo debe comunicarse y aplicarse la política de seguridad común.
Sánchez ha sido tajante en su crítica al nombre “ReARM Europe”, una denominación que considera excesivamente militarista. “Tenemos algunos matices sobre el marco en el que se desarrolla el discurso del libro blanco de defensa. A mí el término rearme no me gusta en absoluto, no comparto ese término. Creo que tenemos que hablar de otra manera, dirigirnos de otra manera a nuestros ciudadanos cuando hablamos de la necesidad de mejorar las capacidades en seguridad y defensa”, declaró el mandatario español. Su postura ha encontrado eco en Italia, donde tanto la líder progresista Elly Schlein como la primera ministra ultraderechista Giorgia Meloni han manifestado reservas sobre el término.
Aunque Sánchez no cuestiona la necesidad de incrementar el gasto en defensa, sí aboga por una concepción más amplia que integre aspectos como la ciberseguridad, el control fronterizo y la lucha contra el terrorismo. Esta postura responde tanto a la geografía estratégica de España como a la sensibilidad de sus aliados en Sumar y en sectores del PSOE, reacios a un aumento del presupuesto militar sin una redefinición del concepto de seguridad.
El Gobierno español ha logrado ya algunos cambios en la redacción del borrador de las conclusiones del Consejo Europeo. Donde antes se hablaba de “defensa europea”, ahora se ha incorporado el término “seguridad y defensa europeas”, un matiz que permite incluir los intereses de España e Italia en la visión estratégica del bloque. Además, el concepto de “visión 360°” se ha sumado al documento, destacando la importancia de contemplar no solo las amenazas en el este de Europa, sino también los desafíos en el sur, como la inmigración irregular y la estabilidad en el Mediterráneo.
La UE, reticente a los cambios de Sánchez
Sin embargo, la Comisión Europea sigue mostrando reticencias a ampliar demasiado el concepto de defensa. La institución teme que algunos gobiernos intenten encuadrar en esta categoría otros tipos de gasto, especialmente aquellos que buscan eludir las restricciones fiscales impuestas por el Pacto de Estabilidad. En Bruselas, el discurso dominante es que Europa enfrenta una “amenaza existencial” y que se requiere un compromiso claro y sin ambigüedades para fortalecer las capacidades militares.
El desafío fiscal también juega un papel clave en esta discusión. Tanto España como Italia son países con altos niveles de endeudamiento y margen de maniobra limitado. En ambos, la opinión pública se muestra reticente a sacrificar gasto social para financiar un incremento en defensa. Sánchez ha sido contundente al asegurar que “ni un solo céntimo” será recortado de las partidas sociales para reforzar el presupuesto militar, una posición que también responde a su base electoral y al bloque de investidura.
Más allá del debate sobre defensa, el presidente español ha aprovechado su presencia en Bruselas para insistir en la importancia del Pacto Verde como una herramienta de competitividad económica. También ha defendido que la UE debe desempeñar un papel central en las negociaciones de paz sobre Ucrania, exigiendo que "Europa esté en la mesa" junto a EE UU, Rusia y, por supuesto, Kiev.
En un contexto global marcado por el retroceso del multilateralismo, Sánchez ha subrayado la relevancia de la cooperación internacional y ha respaldado la participación del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en la cumbre europea. En este sentido, ha recordado que España será anfitriona en los próximos meses de una conferencia sobre financiación al desarrollo en Sevilla, en la que se debatirá sobre la reforma del sistema financiero global.
Con este posicionamiento, Pedro Sánchez busca consolidar su imagen de líder progresista dentro de la UE, defendiendo un enfoque equilibrado entre seguridad y desarrollo. @mundiario