Para salvar a Garzón, Sánchez sale por peteneras para no cesarlo

garzon-asegura-que-poner-precio-maximo-a-las-mascarillas-ha-sido-efectivo [640x480]
Garzón habla oficialmente en nombre dle Gobierno
El Gobierno es un órgano colegiado, si un ministro se expresa en contra de su criterio general, lo lógico es destituirlo
Para salvar a Garzón, Sánchez sale por peteneras para no cesarlo

El Gobierno es un órgano colegiado, un sujeto colectivo, sus actos y sus manifestaciones son solidarios. Se entiende que los miembros del mismo están en comunión, de suerte que lo que dice uno expresa lo que asumen todos. Y cuando no es así, es que ése sobra. Alberto Garzón es ministro porque en el apaño del Sánchez con Podemos había que colocarlo de algo. Y lo colocaron. Tras su metedura de pata sobre la calidad de la carne que exporta España, pese a que reculó y, como de costumbre, echó a otros la culpa de sus palabras, hemos vuelto a ver otra vez como otra voz del Gobierno le echa un capote, mintiendo a sabiendas, sabiendo que nosotros sabemos que miente. Ya lo vimos hace tiempo. Esta vez se ha recurrido al infantil argumento que cuando Garzón dijo lo que dijo no hablaba como ministros, “sino a título particular”. ¿Y cómo se separa lo que dice de la condición que ostenta y en función de la cual lo entrevistan, o acaso tiene algún otro interés, sino por el cargo que ocupa que diga lo que dice?

Es curiosa esa dicotomía que el Gobierno de progreso emite como mecanismo para salir del paso. En una ocasión, un periodista preguntó a la portavoz Carmen Calvo si el doctor Pedro Sánchez seguía sosteniendo, como dijera en su momento, que lo de Cataluña fuera un delito de rebelión, y la tal Calvo (ya saben, aquella que afirmaba que pactar con Bildu era una línea roja infranqueable “y los socialistas somos de fiar”), digo que la tal Calvo afirmó que cuando Sánchez dijera aquello de la rebelión no era presidente del Gobierno, y no supo que responder cuando el periodista trató de preguntarle si entonces el cargo modifica los juicios. Pero bien es cierto que en este caso, el acceso al cargo ha modificado hasta los principios que se dijeron infranqueables para alcanzarlo.

Pero esta vez, esa táctica ha sigo incluso cómica, ya que ha habido que echar mano de lo que se tenía a mano para capear la reacción del sector ganadero y de algunos presidentes autonómicos, tras las nada afortunadas declaraciones del ministro de Consumo Alberto Garzón a The Guardian sobre que España exporta carne de mala calidad. Fue la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, la que trató de paliar la indignación causada, expresando, como si cupiera otra cosa, el apoyo al sector ganadero, al tiempo que salía por los cerros de Úbeda con la divertida ocurrencia de que el camarada (de gobierno) Garzón evacuara unas manifestaciones a “título personal”. En un caso de un Gobierno normal, como pidió el presidente aragonés, Javier Lambán, Garzón debería ser destituido al momento; pero Sánchez no puede hacerlo porque su propia estancia en la Moncloa depende del pacto y el apoyo de Unidas Podemos y sus contratas. O sea, que hay que salir por petenera, a ver si la cosa cuela.

Pero me temo que no.

Para salvar a Garzón, Sánchez sale por peteneras para no cesarlo
Comentarios