Rwanda: la valentía de los supervivientes debería servirnos de inspiración

Imagen del genocidio de Rwanda. / unitedhumanrights.org
Imagen del genocidio de Rwanda. / unitedhumanrights.org

El genocidio no es un acontecimiento aislado, es un proceso que lleva tiempo y preparación. La historia ha demostrado reiteradamente que ninguna parte del mundo es inmune.

Rwanda: la valentía de los supervivientes debería servirnos de inspiración

Este año se corresponde con el vigésimo segundo aniversario del genocidio de Rwanda. En 1994 más de 800.000 personas fueron asesinadas sistemáticamente en Rwanda. La gran mayoría eran tutsis, pero los ataques también se dirigieron contra hutus moderados y twa, entre otros. Este mes recordamos a todos los que perecieron en el genocidio y renovamos nuestra determinación de impedir que se repitan atrocidades similares en cualquier parte del mundo.

La valentía de los supervivientes debería servirnos de inspiración, ya que demuestran que la reconciliación es posible incluso después de una tragedia así. La región de los Grandes Lagos sigue enfrentándose a graves amenazas a la paz y la seguridad, con lo cual la recuperación y la reconstrucción siguen siendo fundamentales.

Honrar a las víctimas del genocidio en Rwanda también significa trabajar en pos de la justicia y la rendición de cuentas. Felicito a los Estados Miembros de las Naciones Unidas dentro y fuera de la región por sus constantes esfuerzos para detener y entregar a los prófugos y poner fin a la impunidad. La mejor manera de garantizar que el genocidio y otras violaciones graves de los derechos humanos y el derecho internacional no se repitan es reconocer la responsabilidad compartida y comprometerse con la acción común para proteger a las personas en peligro.

El genocidio no es un acontecimiento aislado, es un proceso que lleva tiempo y preparación. La historia ha demostrado reiteradamente que ninguna parte del mundo es inmune. Una de las principales señales de alarma es la propagación de la incitación al odio en el discurso público y los medios de comunicación contra determinadas comunidades.

El tema de la conmemoración de este año es la lucha contra la ideología del genocidio. Es esencial que los Gobiernos, el poder judicial y la sociedad civil se mantengan firmes ante la incitación al odio y aquellos que instigan a la división y la violencia. Debemos promover la inclusión, el diálogo y el estado de derecho para construir sociedades justas y pacíficas.

La historia de Rwanda nos enseña una lección elemental. Si bien la capacidad para la iniquidad absoluta está presente en todas las sociedades, también hay lugar para cualidades como la comprensión, la generosidad y la reconciliación. Cuidemos esos rasgos distintivos de nuestra humanidad común para ayudar a construir una vida digna y segura para todos.

Rwanda: la valentía de los supervivientes debería servirnos de inspiración
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