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Rusia rechaza la posibilidad de una declaración de alto al fuego en Siria ante la ONU

La Administración de Vladimir Putin ha mostrado su oposición a la propuesta hecha por Francia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En la víspera, dicho organismo señaló que el conflicto en el país africano se había agudizado. 
Rusia rechaza la posibilidad de una declaración de alto al fuego en Siria ante la ONU
Vladimir Putin, presidente de Rusia. RR SS.
Vladimir Putin, presidente de Rusia. RR SS.

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Rodrigo Chillitupa Tantas

Rodrigo Chillitupa Tantas

El autor, RODRIGO CHILLITUPA TANTAS, escribe en MUNDIARIO. Es periodista peruano de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Trabajó como redactor en los periódicos Todo Sport, Nuevo Sol y el Grupo La República. Fue corresponsal en Lima de Segundo Enfoque de Argentina. Actualmente colabora con la revista CARETAS. @mundiario

Rusia ha vuelto a ratificar su posición frente al conflicto en Siria. La Administración de Vladimir Putin ha rechazado este miércoles una propuesta hecha por Francia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para declarar un alto al fuego en el país africano, que ha sido escenario durante las últimas semanas de hostilidades entre Turquía y el régimen de Bashar Al Assad.

“Rusia ha dicho que no”, declaró Nicolas de Rivière, representante francés ante los periodistas en Washington tras la reunión en dicho organismo.  “No hay declaración”, confirmó su homólogo belga, Marc Pecsteen de Buytswerve, presidente en ejercicio del Consejo. 

La respuesta no tardó en llegar desde Rusia. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov aseguró que el hecho representaría una " operación contra el poder legítimo de la República siria y de las fuerzas armadas de la República siria, lo que sería, sin duda, el peor escenario”.

En la víspera, el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, denunció que el conflicto ha llegado a “un nivel horrible” e indicó que el número de desplazados en solo dos meses ya se acerca al millón.

“Están traumatizados y obligados a dormir fuera con temperaturas gélidas porque los campos (de refugiados) están llenos. Las madres queman plásticos para calentar a los niños. Bebés y niños pequeños mueren de frío”, detalló Lowcock en una misiva que transmitía su indignación.

La postura de Rusia frente a la coyuntura crítica en Siria no sorprende. De hecho, el Gobierno de Putin ha expresado su apoyo al régimen sirio a la última ofensiva contra la región de Idlib, el último gran bastión yihadista y rebelde en el territorio, en diciembre del año pasado.

Rusia y Turquía habían llegado a un acuerdo un año antes cuando sus jefes de Estado determinaron la creación de una franja de entre 15 y 20 kilómetros de ancho, que abarca las provincias de Hama, Idlib, Alepo y Latakia, para dividir las posiciones de las tropas sirias y la oposición armada.

A principios de febrero varios soldados turcos murieron como consecuencia de un bombardeo del régimen sirio. Además, el avance de las fuerzas de Damasco ha cercado varias posiciones turcas en Idlib. Ankara ha retribuido los ataques y mientras las conversaciones entre ambas facciones continúan estancadas, las amenazas retóricas crecen en intensidad. @mundiario