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MUNDIARIO

Los retos de Juan Guaidó tras la usurpación oficialista en el Parlamento

Juan Guaidó y la mayoría del cuerpo de diputados enfrentaban su reelección como presidente del Parlamento, para mantener atado su último bastión político.
Los retos de Juan Guaidó tras la usurpación oficialista en el Parlamento
Juan Guaidó./ @asambleanacionalVE
Juan Guaidó./ @asambleanacionalVE

Maira Perozo

Periodista.

La sede de la Asamblea Nacional, fue nuevamente el escenario del caos que vive la nación caribeña y que radicaliza aún más su confrontación política. Insultos, traiciones, y artimañas engendradas por el régimen de Nicolás Maduro, en su afán de mantenerse en el poder a costa de un país sumido en el limbo. Ahora, Juan Guaidó, juramentado por sus afectos en la sede de El Nacional, tiene retos titánicos  para surfear la usurpación oficialista en el Parlamento.

Juan Guaidó y la mayoría del cuerpo de diputados enfrentaban su reelección como presidente del Parlamento, para mantener atado el último bastión político con el cual han mantenido en jaque al Gobierno de Maduro. Eso sí, la duda sobre los apoyos con los que contaba, se acrecentó durante los últimos minutos.  

Rumores y medias verdades, corrían en el interior y en los alrededores de la Asamblea Nacional. Cada bloque político hacía sus cálculos y exhibía un triunfo casi seguro. A la par, en los jardines del Hemiciclo los afectos a Guaidó acusaban a la Guardia Nacional de impedirles el acceso. Claro está, el guión del Gobierno denotaba solo darle acceso a los oficialistas que retornaron su curul en septiembre tras el acuerdo con la oposición minoritaria y a los diputados acusados de corruptos.

La maniobra del PSUV fue justificada por el secretario general del Partido Comunista de Venezuela y miembro de la bancada, Óscar Figuera. “Sí hubo votación y lo que se ha demostrado es que la oposición está rota”, recoge El País. No obstante, la expulsión de Guaidó se ejecutó en medio del desorden imperante, atropellos y con la mayoría opositora luchando infructuosamente por ingresar a la sede. De esta manera los oficialistas juramentaron a Luis Parra, un exmilitante de Primero justicia acusado de corrupto y cómplice de los aliados del régimen.

Los retos de Guaidó

En ese sentido una vez consumado el plan oficialista, varios países se pronunciaron sobre lo ocurrido en la Asamblea Nacional. Por su parte, Guaidó asumirá nuevos retos, seguramente ahora, desde la calle, sin sede propia donde operar políticamente. Aunado a ello, el analista Luis Vicente León dejó escrito en su red social que el dirigente tiene por delante el fortalecimiento de sus vínculos institucionales para evitar fracturas adicionales y tomar decisiones inteligentes frente a la evidente convocatoria a elecciones parlamentarias, con la cual amenazó el ala de Gobierno.

Al mismo tiempo, calificó que el mayor impacto negativo para la oposición no es la creación de facto de una nueva institución paralela a la AN que se agrega a la ya ilegitima ANC, sino la fractura y amenaza de sus propios enemigos internos.

"La oposición no pierde legitimidad con esta acción ni sus aliados internacionales reconocerán por esto a su adversario. Pero por supuesto que se debilita su capacidad de acción interna y se hace aún más dependiente de una comunidad internacional que no tiene mucho más margen de maniobra", ha señalado León.

Vale destacar, que el pulso de Guaidó contra Nicolás Maduro inició exactamente hace un año, cuando fue electo al frente de la Asamblea. En su periplo aglutinó el apoyo de 60 Gobiernos extranjeros que lo reconocieron como único poder legítimo, después de que la oposición no participara en las elecciones presidenciales de 2018. Guaidó se juramentó como presidente interino e inicio su larga agenda política por tratar de destronar a Maduro, aun así, todo quedó el año pasado en veremos. Maduro se atrincheró en el poder y nada cambió en Venezuela. @mundiario