La renuncia de Carolina Bescansa no cambió nada en la dirección de Podemos

Podemos durante un acto oficial.

Ni Iglesias ni Errejón han dado pistas de que estén dispuestos a cambiar su comportamiento de los últimos meses con todo y que éste se empieza a cargar el partido.

Ni Pablo Iglesias ni íñigo Errejón están dispuestos a ceder ante la tormenta que ellos mismos han desatado y alimentado desde el año pasado. Los dos grandes líderes de Podemos se han cargado con su enfrentamiento a Carolina Bescansa, una de las fundadoras del partido, pero parecen no estar dispuestos a ceder. El plazo para alcanzar un proyecto en común para su II Asamblea Ciudadana venció ayer, por lo que a estas alturas la confrontación en el cónclave se da ya como un hecho.

Los dos jefes de los principales proyectos que se presentarán en la asamblea librarán el pulso definitivo en Vistalegre 2. Iglesias se ha asegurado mantener la secretaría general ante la falta de rivales para los comicios internos, con todo y el aviso de última hora del congresista Juan Moreno Yagüe.

Aparte de eso, el secretario general se puso a sí mismo a la cabeza de su propia lista al Consejo Ciudadano. La decisión tomó por sorpresa a todos en el partido, lo cual terminó de catalizar el enfrentamiento directo con Errejón, pues con su nombre en el listado, los votantes se sentirán más atraídos a él. Pero el mandamás ha reiterado que si llegase a perder la votación por la dirección estatal o la de los documentos políticos y organizativos, renunciará para no ser un líder que no lidera según su voluntad.

A Errejón la estrategia no le hizo ninguna gracia y reprendió las intenciones de su jefe. "No hacía falta que Pablo también liderara una lista para el Consejo Ciudadano", dijo.

Ese pique mutuo y cruce de declaraciones colmó la paciencia de Bescansa, quien en su momento intentó ser la intercesora para la paz entre ambos, por lo que terminó renunciando a ser reelegida para su puesto en la comitiva de la agrupación. Bescansa se exilió voluntariamente en compañía de Nacho Álvarez, titular de la Secretaría de Economía. La todavía diputada criticó que pablistas y errejonistas convirtieron al partido en su arena personal. "En esas circunstancias, en un marco de choque de trenes, no tiene sentido que la única opción fuera echar carbón a alguna de las locomotoras", expresó al respecto.

Iglesias y Errejón lamentaron la renuncia de una de las matriarcas del partido. El secretario político reconoció que se ha tratado de un "tirón de orejas", el cual debería hacer que ambas partes se sienten a analizar sobre si el partido se está empezando a quedar pequeño para todos. Por su parte, Iglesias ha dicho que seguirá contando con Bescansa y Álvarez. @hmorales_gt