El régimen de Nicolás Maduro despoja de sus poderes a la Asamblea Nacional
Un fallo emitido por el Tribunal Supremo de Justicia deja a Venezuela sin Organismo Legislativo y refuerza los poderes del presidente.
Tras haber sido reducida el año pasado a un simple foro de discusión política, la Asamblea Nacional (AN) ha sido despojada de todos sus poderes. El Tribunal Supremo de Justica (TSJ), siervo del régimen de Nicolás Maduro, despojó de sus facultades al Organismo Legislativo el miércoles por la noche, argumentando que incumplió varias sentencias que llevaron al tribunal a declararla en "desacato". La sentencia número 156 ordena que la Sala Constitucional del TSJ se encargue ahora de realizar todas las actividades que hasta ahora estaban en poder de la AN y cumplir de esa forma las condiciones para sostener "el Estado de derecho". El TSJ asegura que una de las razones para este castigo es la toma de posesión de cuatro legisladores elegidos por el Estado de Amazonas pese a que habían sido impugnados.
Este fallo es el tiro de gracia para la agonizante asamblea. Apenas 48 horas antes el mismo tribunal despojó a los diputados de la oposición de la inmunidad de ley y otorgó atribuciones especiales a Nicolás Maduro para temas penales, militares, económicos, sociales, políticos y civiles. "Me están facultando con un poder habilitante especial para defender la institucionalidad, la paz, la unión nacional y rechazar amenazas de agresión o intervencionismos contra nuestro país. Esta es una sentencia histórica", presumió el heredero de Hugo Chávez.
La decisión ha provocado una reacción de desprecio en cadena de parte de varias ONG establecidas en el país caribeño. "Rechazamos el control constitucional ejercido por un Tribunal Supremo de Justicia, carente de independencia, que ha permitido el ejercicio de facultades ilimitadas por parte del poder Ejecutivo y la interpretación arbitraria del texto constitucional, reiterando el actual poder dictatorial del presidente de la República", comunicaron estas organizaciones en un comunicado conjunto.
Esta maniobra llega en plena tormenta por las intenciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) en activar la Carta Democrática Interamericana para expulsar a la república bolivariana de sus miembros, una iniciativa apoyada por la misma asamblea. El Palacio de Miraflores avisó desde el martes que desarrollaría una agenda ofensiva para defender "a los pueblos".
El TSJ se vuelve a cernir como el gran verdugo de la oposición en la república bolivariana. Tras haber rechazado prácticamente todos los proyectos y decisiones de ésta en el ahora extinto Legislativo, ha arrojado a los diputados a la piscina de tiburones chavistas, quienes acusaron a aquéllos de traición a la patria por apoyar el pronunciamiento de la OEA y su carta de la discordia.
En enero, el diputado Gilber Caro, del partido Voluntad Popular, fue encarcelado por supuestamente llevar consigo material de guerra. Entonces, el segundo del Ejecutivo pidió a los tribunales del país castigarlo "con todo el peso de la ley" por semejante acusación. El partido Unidad Democrática aseguró que lo de Caro es un encarcelamiento político más en el país. "Con la sentencia que elimina la inmunidad parlamentaria a los diputados podemos tener más casos como el de Gilber Caro en Venezuela. Se trata de algo grave", dijo en su defensa Laura Louza, abogada y encargada de la ONG Acceso a la Justicia.