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Si Rajoy pierde la votación, Pedro Sánchez tendría la obligación de formar gobierno

La clave sería Podemos que con sus 71 votos podría facilitar una hipotética investidura de Sánchez, lo cual es difícil dada la nueva versión comunista que representa el partido morado.

Si Rajoy pierde la votación, Pedro Sánchez tendría la obligación de formar gobierno
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias al fondo. / EP
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias al fondo. / EP

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Renatto Bautista Rojas

Renatto Bautista Rojas

El autor, RENATTO BAUTISTA ROJAS, analista político y columnista de MUNDIARIO, entre otros medios, es licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). Es Maestro en Gestión de Políticas Públicas por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). Es autor de los libros Medios de comunicación y política en el siglo XXI. El poder tras bambalinas (2015) y A la luz de la sombra: De Bello Gallico (2018). @mundiario

A diferencia de mi país (Perú), España es un régimen parlamentario – como la mayoría de países de la Unión Europea - ; por lo tanto, el Congreso es quien otorga la investidura al Presidente del Gobierno español.

Todos sabemos que el 20 de diciembre del 2015 hubo elecciones que no arrojaron una mayoría absoluta a ningún partido político. Dicho proceso electoral rompió el bipartidismo entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), y añadido, al surgimiento de dos nuevos partidos: Podemos y Ciudadanos, como tercera y cuarta fuerza políticas españolas.

El 2 y 4 de marzo se procedió a dos sesiones de investiduras, donde el candidato a Presidente fue Pedro Sánchez, líder del PSOE. Con la responsabilidad histórica de ser el partido más longevo y representar a la socialdemocracia, el PSOE convergió con Ciudadanos y Coalición Canaria. Dicha convergencia fue derrotada por el no del PP y de Podemos, increíble que una fuerza de la derecha y de la izquierda radical convergieran para cerrarle el paso al PSOE y así facilitaron unas segundas elecciones (ocurridas el 26 de junio). El elector español debe recordar que el 26 de junio se debió a la negativa del PP y de Podemos, sobretodo, de Podemos. Era imposible que el PP votara por el PSOE.

Las elecciones del 26 de junio arrojaron resultados similares, que las pasadas del 20 de diciembre, tanto el PP y el PSOE se mantuvieron como las dos principales fuerzas políticas, pero sin mayoría absoluta para formar gobiernos en solitarios.

A diferencia del proceso del 20 de diciembre, hoy Mariano Rajoy (Presidente en funciones) ha aceptado el encargo del rey para la investidura.

La votación de investidura está programada para el 30 de agosto. Hasta el día de hoy, el PP está negociando con Ciudadanos para su voto afirmativo.

Si Rajoy logra el consenso con Ciudadanos y Coalición Canaria tendría 170 votos, a 6 votos de lograr la mayoría absoluta. Es sabido que el PSOE y Podemos votarán en contra de Rajoy, lo cual me parece congruente.

A través del diario El País, se las grandes presiones que existen sobre el PSOE para que ellos voten en abstención y faciliten la investidura de Rajoy. El PSOE que es la opción del PP, haría mal en votar por la abstención, ellos tienen que votar no en la investidura, para ser congruentes con sus electores. La congruencia en política vale oro.

Ante los escenarios que se plantean si Rajoy no llega a los 176 votos, hago recordar que Ana Pastor del PP, se convirtió en Presidenta de la Cámara de los Diputados gracias a los votos de Ciudadanos y a las abstenciones de los partidos nacionalistas.

No me sorprendería que el PP logré la abstención de los partidos nacionalistas, de esa manera, en la segunda votación los resultados podrían ser: A favor de Rajoy: 170, en contra: 156 y abstenciones: 24.

En el caso de perder la votación Rajoy, Pedro Sánchez, líder del PSOE tendría la obligación de formar gobierno. La situación del PSOE es difícil porque sólo tienen 85 escaños, pero pueden converger con Ciudadanos y Coalición Canaria, de esta manera, tendrían 118 votos. La clave sería Podemos que con sus 71 votos podría facilitar una hipotética investidura de Sánchez, lo cual, es difícil porque Podemos es la nueva versión comunista española, además, ellos han demostrado su animadversión al PSOE, en las dos pasadas campañas electorales, como sus severas críticas al gobierno de Felipe González (1983-1996), primer presidente español venido del PSOE, luego de la cruel dictadura del general Franco.

En este escenario, Sánchez obtendría 189 votos, en la medida que Podemos sin condiciones mayúsculas (como un referéndum independista a Cataluña) le facilite la investidura al PSOE.

Podemos siempre se ha jactado de ser “progresista” y han osado quitarle el espectro político al PSOE, lo cual, felizmente no lo han logrado. En marzo su negativa a Sánchez y al PSOE posibilitó unas segundas elecciones, esperemos que en esta ocasión no originen unas terceras elecciones en diciembre. Si fuera así, les recuerdo que de diciembre del 2015 a junio del 2016, perdieron más de 1 millón y medio de votos, tal vez para diciembre del 2016 su caída electoral sería más catastrófica.

A pensar camaradas de Podemos; por lo menos, ustedes son europeos y se supone que tienen mejor educación universitaria que en nuestros países. No actúen como sus camaradas de los países latinoamericanos.