Puigdemont retoma la presidencia de Junts y llama a "jugar un nuevo partido" para recuperar el poder en Cataluña

Carles Puigdemont retoma la presidencia de Junts. / X @JuntsXCat
La dirección liderada por él y el secretario general Jordi Turull, fue ratificada por un apoyo del 90% de la militancia, aunque con una participación del 43%.

Carles Puigdemont ha vuelto a asumir oficialmente el liderazgo de Junts per Catalunya tras ser elegido presidente en sustitución de Laura Borràs. Desde Bélgica, Puigdemont cerró el congreso del partido, celebrado en Calella, Barcelona, con un discurso telemático en el que instó a sus seguidores a movilizarse  para que Junts recupere posiciones de poder en la política catalana "dejamos de resistir y pasamos a la ofensiva", ha dicho. Actualmente, el partido solo controla la Diputación de Girona y carece de presencia en grandes ciudades y en el gobierno autonómico.

Puigdemont ha subrayado la importancia de que Junts ocupe la "centralidad" del espectro político catalán, buscando una base más amplia dentro del independentismo, incluso a costa de relegar a algunos miembros de la dirección. El expresident de la Generalitat ha abogado por una formación “transversal” y abierta, pidiendo a sus seguidores mirar “fuera de las ventanas” para captar a más sectores del electorado independentista, en un intento por consolidar su posición frente a otros partidos.

El congreso de Junts coincidió con el aniversario de la declaración de independencia simbólica de 2017, que fue aprobada en el Parlament hace siete años. Este contexto histórico fue destacado durante el evento y reflejó el compromiso de Junts con el proceso independentista, que Puigdemont y sus aliados consideran fundamental en su agenda. No obstante, el presidente del partido ha sido prudente en su tono, hablando durante solo quince minutos y repitiendo su ya conocida frase sobre “salir de los cuarteles de invierno”.

Durante meses, Puigdemont ha defendido la necesidad de convertir a Junts en un espacio independiente y transversal, pero sin enfrentarse a críticas internas de peso. En el congreso, la dirección liderada por él y el secretario general Jordi Turull fue ratificada por un apoyo del 90% de la militancia, aunque con una participación del 43%. Turull, reelegido en su cargo, expresó una postura firme ante el gobierno español, enfatizando que el PSOE debe cumplir los acuerdos pactados con Junts para evitar la pérdida de apoyos en el Congreso de los Diputados.

"Ahora menos que nunca sostendremos un Gobierno español que no cumpla los acuerdos". También viene con una advertencia: los neoconvergentes alertan de que, "si es necesario", recurrirán a la "unilateralidad" para hacer efectivo el "derecho a la autodeterminación". Lo que se puede interpretar como un amague acerca de romper las negociaciones que mantienen con el PSOE.

Por otra parte, Puigdemont también se refirió a su situación personal y la posibilidad de beneficiarse de la ley de amnistía que el Gobierno busca implementar para algunos líderes del procés. Aunque no profundizó en la actualidad política, el expresidente sigue de cerca las negociaciones entre Junts y el gobierno central en temas como la aprobación de los presupuestos generales del Estado. La relación con el gobierno es vista como una oportunidad de mostrar logros concretos al electorado independentista.

Durante su discurso, Turull defendió la vigencia de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de 2017, comprometiéndose a trabajar por sus objetivos y sosteniendo que Junts mantendrá la unilateralidad “cuando no hay otra vía”. Estas declaraciones subrayan el compromiso del partido con la independencia catalana, una postura que se mantiene pese a las dificultades y desafíos legales que enfrenta el movimiento en el contexto actual.

Turull también hizo un llamado a no tener “miedo al combate de las ideas”, defendiendo que Junts se diferencie de otros partidos y medios de comunicación influyentes. El secretario general criticó las políticas de vivienda y seguridad de sus rivales, denunciando que algunos prefieren que los jóvenes sean “okupas” en lugar de propietarios, una crítica dirigida hacia políticas sociales que considera ineficaces.

El congreso de Junts contó con la presencia de Artur Mas, expresidente catalán que tiene intenciones de reincorporarse formalmente al partido en un futuro próximo. También participaron representantes de otros partidos nacionalistas e independentistas, como Andoni Ortuzar y Joseba Egibar del PNV, Jon Iñarritu de EH Bildu y Rubén Cela del BNG, además de Josep Maria Jové de Esquerra Republicana.

Puigdemont también ha reivindicado a Junts como "la herramienta para este tiempo", y la ha comparado con Junts pel Sí, la coalición que unió a Convergència y ERC nueve años atrás para impulsar el referéndum de independencia del 1-O. @mundiario