El PSOE vota a favor de una nueva autonomía para León, Zamora y Salamanca
La Diputación de León ha aprobado una moción histórica que exige la creación de una nueva comunidad autónoma, integrada por las provincias de León, Zamora y Salamanca. Esta propuesta, que busca la segregación de la actual comunidad de Castilla y León, ha sido impulsada por la Unión del Pueblo Leonés (UPL) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
El leonesismo es una corriente política y social con profundas raíces en la provincia, que aboga por la separación de Castilla y León, argumentando razones históricas y socioeconómicas. Los defensores de esta idea sostienen que la actual estructura autonómica perjudica a las provincias leonesas, provocando despoblación y pérdidas económicas. La moción aprobada se suma a otras iniciativas similares de ayuntamientos leoneses desde 2019, aunque su éxito enfrenta obstáculos significativos, ya que requiere la aprobación en las Cortes autonómicas y posteriormente en el Congreso de los Diputados.
Valentín Redondo, representante de UPL, expuso los argumentos históricos y socioeconómicos durante la sesión de la Diputación. Redondo destacó la separación histórica entre el Reino de León y el de Castilla, enfatizando la “ineficiencia” de la comunidad autónoma desde su formación en 1983. Según Redondo, León enfrenta un futuro sombrío con previsiones de pérdida de población y una renta per cápita inferior al promedio de Castilla y León.
Por su parte, Ana Arias, representante del PSOE, criticó al Partido Popular (PP) por los desequilibrios regionales y la falta de un verdadero sentimiento de comunidad. Arias argumentó que “si hubiera un buen trato importaría menos que estemos solos o acompañados”, la estructura autonómica sería menos relevante para los ciudadanos leoneses.
Respuesta del PP y obstáculos parlamentarios
El PP leonés, aunque tradicionalmente defensor del leonesismo al igual que prácticamente todos los partidos del territorio, rechazó la moción en su forma actual. David Fernández, un conocido defensor de la causa leonesa, sugirió buscar alternativas para lograr la separación sin pasar por la Cámara autonómica, calificando la moción actual como una “vía muerta”.
La moción reciente recuerda a las iniciativas de 2019, cuando varios ayuntamientos leoneses presentaron propuestas similares. En esa ocasión, la iniciativa también prosperó en León, con el apoyo del PSOE y UPL. El alcalde de León, José Antonio Diez, conocido por su postura proleonesista, reiteró el deseo de los leoneses de salir de la actual comunidad autónoma, llamando a los representantes políticos a “hacerse eco del sentir de sus ciudadanos”.
La postura de Diez ha generado tensiones con otros miembros del PSOE, como Óscar Puente, exalcalde de Valladolid y actual ministro de Transportes. Diez ha acusado a Puente de ser “sectario” y de beneficiar a su provincia sobre el resto de la comunidad autónoma. Este conflicto interno resalta las divisiones dentro del PSOE en relación con la cuestión autonómica leonesa.
El futuro de la moción sigue siendo incierto. Aunque cuenta con el apoyo en la Diputación de León, su avance depende de superar múltiples barreras legales y políticas. La aprobación en las Cortes autonómicas y en el Congreso de los Diputados parece un desafío considerable, dado el previsible rechazo de otros partidos y provincias de Castilla y León.
La moción de la Diputación de León marca un hito en el movimiento leonesista, pero enfrenta un camino complejo hacia la realización de una nueva comunidad autónoma. La iniciativa refleja el creciente descontento en León, Zamora y Salamanca, y la lucha por una mayor autonomía y reconocimiento dentro de España. @mundiario