El PSOE recupera su papel de partido de Estado

Miembros del PSOE. @PSOE.
Miembros del PSOE. / @PSOE

Los últimos días han sido difíciles para los socialistas, que han tenido que caminar sobre arenas movedizas para justificar su sincero apoyo al gobierno en la aplicación del artículo 155 de la Constitución española.

El PSOE recupera su papel de partido de Estado

La situación por la que pasa el país con respecto a la cuestión catalana ha afectado en particular a los partidos a la izquierda del espectro político que se encuentran enzarzados en conceptos tan difícilmente explicables como plurinacionalidad o nación de naciones. Unidos Podemos, con estrechas alianzas en territorios con identidades nacionales muy fuertes, no ha encontrado, hasta ahora, un discurso creíble y significado ya que, tanto en manifestaciones como en votaciones, finalmente se ha situado siempre al lado de los secesionistas. Las encuestas publicadas el pasado fin de semana reflejan la incomprensión de sus votantes y una abrupta caída de los morados, por tanto, en la intención de voto.

Pero el PSOE también ha tenido que lidiar con sus propias contradicciones, y no debe haber resultado fácil. En julio de este año, con la crisis catalana abierta ya en canal, Margarita Robles, portavoz del grupo parlamentario del PSOE en el Congreso, aseguraba que aún si el referéndum ilegal seguía adelante, el PSOE se negaría, llegado el caso, a apoyar al gobierno en la aplicación del 155, asegurando que “nunca sería una solución procedente y nunca la apoyaríamos”. La postura, afortunadamente, ha virado 180 grados. Este mismo sábado Pedro Sánchez, líder de los socialistas, aseguró que tenían dos opciones: “dar la espalda a España y prolongar la agonía de Cataluña o poner freno a cualquier intento de quiebra unilateral de nuestra convivencia. El PSOE -aseguró- opta por defender la Constitución”.

No es el único paso atrás. El pasado 3 de octubre, la misma portavoz parlamentaria socialista, anunció en el Congreso que pediría la reprobación de la vicepresidenta, Soraya Saenz de Santamaría, por la actuación policial que trató de impedir el referéndum ilegal. Más tarde el PSOE retiraba la interpelación urgente con la que iba a proceder a su reprobación por las cargas policiales del 1 de octubre. La dirección socialista reconsideraba, prudentemente, su decisión y el grupo parlamentario socialista solicitaba eliminar del orden del día del pleno del 18 de octubre la petición de responsabilidades políticas a la número dos del Ejecutivo, si bien es cierto que no se renuncia a pedir responsabilidades en un futuro, pero ahora se considera que no es el momento, en pleno auge de la crisis catalana.

En todo caso, las explicaciones de los socialistas para apoyar, ahora sí, la aplicación del 155, no han convencido a todos, en particular en el seno de su partido hermano, el PSC. El mejor ejemplo ha sido la dimisión de la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Nùria Parlom, de la dirección de la Comisión Ejecutiva Federal de los socialistas. El secretario de Organización del PSC de Manresa, Xavier Vera, siguió ayer los pasos de Parlon y numerosos socialistas históricos catalanes han mostrado públicamente su rechazo al acuerdo. También la propia Parlom forma parte del grupo de alcaldes del PSC que instan a su partido a rechazar de manera frontal las medidas que ha pactado Mariano Rajoy con el PSOE en la aplicación del 155.

De momento, tanto PSOE como PSC dan por zanjadas las discrepancias a la espera de la posición que exprese el expresidente socialista de la Generalitat, José Montilla, hoy ante el Parlament, al que han sido convocados todos los senadores catalanes. @EgeaPilar en @mundiario

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