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El PSOE advierte a ERC: o se abstienen o el país va de nuevo a elecciones

Pedro Sánchez ha rebajado el tono y ya no menciona recuperar el delito de convocatoria de referendos ilegales como prometió en campaña.
El PSOE advierte a ERC: o se abstienen o el país va de nuevo a elecciones
Comisión Ejecutiva del PSOE en Ferraz. / Twitter
Comisión Ejecutiva del PSOE en Ferraz. / Twitter

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

Consumado el apoyo de Unidas Podemos, Pedro Sánchez navega ahora en las aguas del independentismo en búsqueda del salvavidas de ERC. El presidente en funciones necesita la abstención del partido catalán para poder ganar la segunda votación del Congreso, consumado que Ciudadanos se mantiene en su no es no. En su primera comparecencia tras conocerse el preacuerdo con Podemos, Sánchez fue muy cuidadoso para referirse a la Esquerra, consciente de que si toca el cable verde en lugar del azul, la bomba le explotará en las manos y volverá a fracasar.

De momento, ERC solo ha dicho en más de una ocasión que quiere sentarse a dialogar sobre la situación en Cataluña, en la que se vive una "crisis política y territorial" de Sánchez, quien en campaña la había calificado como "crisis de convivencia". Ese último término es el que no le hace ninguna gracia a los independentistas. Ante la disparidad de criterios, el presidente decidió lanzar la mejor de sus balas: o se abstienen, o habrá terceras elecciones con el riesgo de que la derecha las gane y ahí se va al fondo del mar cualquier posibilidad de diálogo.

Así las cosas, ha dejado ver que si de diálogo se trata, tan solo el PSOE y Unidas Podemos están dispuestos a conducirlo pese a que apenas hace unos días insistía en que los morados tenían un punto de vista abrumadoramente distinto al suyo en cuanto a Cataluña. "Si no, ¿qué solución proponen? ¿Qué Gobierno quieren?", espetó.

El líder socialista ha definido como "ilusionante" y "novedoso" el preacuerdo de coalición que firmó con Pablo Iglesias el martes, apenas dos días después de las últimas elecciones. "Había que resolver la crisis de gobernabilidad y lo hemos hecho en 48 horas", celebró con una sonrisa, como olvidando el alambre en el que tuvo a todo el mundo entre abril y julio. ERC, hoy por hoy, está instalada en el no, pero no se cierra a cambiar de posición.

No obstante, Sánchez no ha accedido de inicio a la solicitud de ERC de recuperar la mesa de partidos al margen del Parlamento que el Gobierno estuvo a nada de acordar precisamente con ellos y el PDeCAT cuando necesitaba aprobar los presupuestos. "Lo primero que tienen que hacer los catalanes es hablar entre ellos. De hecho, hay una mesa de partidos en el Parlament que debe ser activada", aseguró. El presidente busca los tonos grises para empezar a despejar el camino de la abstención. De igual forma, ha rebajado un poco el tono de sus palabras, como recuperar el delito de convocatoria de referendos ilegales.

"El PSOE y Unidas Podemos somos las dos únicas organizaciones a nivel nacional que apuestan por el diálogo dentro de la Constitución y el Estatut para resolver la situación en Cataluña. Por tanto, aquellos que se oponen nos tendrán que explicar qué alternativa proponen. Nosotros vamos a manifestar nuestra voluntad de superar esta crisis política mediante el diálogo", explicó.

La apuesta del presidente es por la mayoría de la moción de censura, aunque esta vez Junts per Catalunya no tomará parte en la fiesta. Tanto así que el presidente ha pedido "la responsabilidad de todos" para que pueda ser investido, una alusión casi directa al PP y Ciudadanos.

Tras su no menos que impactante acuerdo con Pablo Iglesias, el presidente debe hacerse ahora con la bendición de los partidos pequeños para poder repetir mandato. Entre los dos socios llegan solamente a 155 diputados, 21 menos que la mayoría absoluta.

Juntados esos 21 escaños con partidos como el PNV, PRC, Teruel Existe, etc. También deberá conseguir la abstención de ERC y de EH Bildu, aunque eso se ve titánico. Adriana Lastra, vicesecretaria de Organización del PSOE, se reunió este jueves con Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de los catalanes y quien dijo que no vio ningún indicio de que el Gobierno esté dispuesto a cambiar "la vía represiva" a fin de "enfrentar el conflicto político existente entre Cataluña y el Estado". @mundiario