PSC, Gobierno y ERC buscan una solución de financiación singular para la investidura de Illa

Salvador Illa. / PSC
La negociación entre el PSC y ERC para investir a Salvador Illa avanza, con el respaldo del Gobierno. Se discute una financiación singular para Cataluña, pero el acuerdo final depende de la votación de las bases republicanas.

Las negociaciones para la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat de Cataluña avanzan con señales positivas, aunque con cautela. Tanto el PSC como ERC, con el respaldo del Gobierno central, están inmersos en conversaciones decisivas que se espera concluyan antes de que finalice julio, permitiendo así una rápida votación por parte de las bases de ERC y una investidura a principios de agosto.

El acuerdo que se está negociando es extenso y abarca múltiples puntos, comparable en densidad al pacto que el PSOE y ERC firmaron para la investidura de Pedro Sánchez en noviembre de 2023. En este contexto, esta semana se ha acelerado el traspaso de la gestión de Rodalies, los trenes de cercanías catalanes, del Ministerio de Transportes a la Generalitat, como un gesto hacia ERC que exige avances claros en los compromisos alcanzados.

Sin embargo, la cuestión central de la negociación es la fórmula para la denominada "financiación singular" de Cataluña, un término utilizado abiertamente por Pedro Sánchez. A pesar de que representantes del Gobierno no están directamente en la mesa de negociación, el PSC lleva las conversaciones con ERC en Barcelona, con Marta Rovira recientemente incorporada tras regresar de Suiza.

El Ejecutivo mantiene una comunicación constante con ERC. Salvador Illa, por su parte, está en contacto continuo con Sánchez y con los principales negociadores del Gobierno, Félix Bolaños y María Jesús Montero. Bolaños, encargado de la interlocución con ERC, y Santos Cerdán, con Junts, han jugado un papel crucial en las negociaciones. Montero, como ministra de Hacienda, supervisa todo lo relacionado con la financiación, lo que la sitúa en el centro de las discusiones sobre la financiación singular.

Aún no se ha encontrado una fórmula que satisfaga a ambas partes, pero las negociaciones continúan. ERC está presionando con fuerza, consciente de la oposición dentro del movimiento independentista y la necesidad de que sus bases aprueben el acuerdo. Mientras tanto, el PSC, apoyado por el Gobierno, explora fórmulas innovadoras, aunque ha descartado la opción de un concierto catalán, como expresó públicamente Montero.

El Gobierno busca enmarcar este acuerdo en una reforma más amplia de la financiación autonómica que beneficie a todas las comunidades, pero esto requeriría un pacto con el PP, algo que Feijóo no parece dispuesto a conceder en este momento. A pesar de esto, en La Moncloa confían en que, como ocurrió con la condonación de 15.000 millones de euros del FLA, este acuerdo podría ser extensible a otras autonomías, mitigando las críticas iniciales del PP.

Históricamente, los acuerdos de financiación con Cataluña han sido objeto de críticas por parte del PP, pero finalmente han favorecido a todas las comunidades autónomas. En el Gobierno, hay conciencia de que, si se llega a un acuerdo con ERC, habrá mucho ruido político y algunas críticas internas dentro del PSOE, pero confían en que el resultado final será una estabilización de la legislatura y la posibilidad de aprobar los Presupuestos de 2025.

Los próximos días serán cruciales para desvelar si se alcanza el tan ansiado acuerdo de financiación y si las bases de ERC lo respaldan. Esta semana podría ofrecer indicios claros sobre el desenlace de estas negociaciones y su impacto en la política catalana y nacional. @mundiario